Se estableció un amplio perímetro en los alrededores del Madison Square Garden, en Manhattan

La presencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el tercer juego de las Finales de la NBA entre los Knicks y los Spurs, la noche del lunes en Nueva York, obligó a las autoridades a reforzar considerablemente la seguridad para el encuentro.
Se estableció un amplio perímetro en los alrededores del Madison Square Garden, en Manhattan, cerca de la estación Penn Station, donde seis personas fueron heridas en un ataque con cuchillo la noche del domingo, cometido aparentemente por un individuo “desequilibrado”.
Las autoridades pidieron a los poseedores de entradas para esta noche que llegaran al menos dos horas antes del inicio del partido, previsto para las 20H30 locales, a fin de someterse a controles de seguridad comparables a los de los aeropuertos.
No se permitirán bolsas en el interior del Madison.
El presidente estadounidense llegó al estadio poco después de las 19H30 locales. Debido a su visita, no se instaló ninguna fan zone en los alrededores del estadio, a diferencia de los dos primeros partidos de las Finales, jugados en San Antonio (Texas) y marcados por importantes concentraciones festivas.