La mayoría de los traslados se realizaron de manera preventiva, de acuerdo con información del Ministerio del Interior

Más de 50 mil personas fueron evacuadas en el norte de Marruecos desde el viernes pasado a causa de las inundaciones provocadas por lluvias intensas registradas en distintas provincias del país. La mayoría de los traslados se realizaron de manera preventiva, de acuerdo con información del Ministerio del Interior difundida el martes.
Las evacuaciones se llevaron a cabo en el contexto de una alerta meteorológica emitida por la Dirección General de Meteorología, que advirtió sobre lluvias persistentes, tormentas eléctricas, nevadas en zonas de montaña a partir de los mil 500 metros de altitud, rachas de viento y un descenso de temperatura entre lunes y miércoles en varias regiones del territorio marroquí.
Las operaciones de evacuación se concentraron principalmente en la provincia de Larache, ubicada al sur de Tánger. Dentro de esta zona, la ciudad de Alcazarquivir registró afectaciones por el desbordamiento de cuerpos de agua en los últimos días, lo que motivó el traslado de habitantes hacia zonas seguras. El Ministerio del Interior informó que las evacuaciones se realizan de forma gradual, de acuerdo con el comportamiento de las lluvias y las condiciones que se presentan en cada localidad.

Las personas evacuadas fueron alojadas, en su mayoría, en viviendas de familiares. En los casos en que se requirió atención adicional, las autoridades habilitaron campamentos provisionales para brindar resguardo temporal. Las autoridades indicaron que se mantiene el monitoreo constante de las zonas afectadas para atender posibles emergencias.
Por instrucción del rey Mohamed VI, las Fuerzas Armadas Reales participaron en las labores de apoyo. De acuerdo con un comunicado oficial, el personal militar puso a disposición recursos logísticos para el traslado de personas, así como apoyo en tareas de alojamiento y asistencia a las comunidades afectadas por las inundaciones.
Además, las autoridades reforzaron los mecanismos de vigilancia y coordinación para atender el aumento en los niveles de los ríos Lucus y Sebú. Estas acciones buscan reducir el impacto de las crecidas y limitar la extensión de las áreas afectadas por el desbordamiento de los cauces.
El Ministerio del Interior señaló que se mantiene activa la coordinación entre dependencias para responder a la evolución de la situación meteorológica y garantizar la seguridad de la población en las provincias bajo alerta.
AFP