En Acción Nacional lo decimos con claridad y sin rodeos: la niñez no se usa, no se negocia y no se convierte en bandera electoral. En Jalisco y en México, hay causas que están por encima de modas ideológicas, de cálculos políticos y de agendas impuestas desde el poder y una de ellas es la defensa de nuestras niñas y nuestros niños.
El PAN defendió a la niñez y lo hizo dando la cara, ya que en Jalisco, Morena y sus aliados impulsaron la iniciativa para permitir que niñas y niños pudieran cambiar su género en el acta de nacimiento. No fue un error ni una confusión legislativa, fue una decisión política cargada de ideología, que pretendía avanzar sin escuchar a las familias ni considerar las consecuencias de fondo y frente a eso, en el Congreso de Jalisco hubo una postura clara, no pasar.
Esa iniciativa se rechazó porque el PAN defendió a la niñez, porque para nosotros la niñez y las familias no son mercancía electoral ni moneda de cambio, porque creemos que los menores deben ser protegidos, no utilizados como laboratorio social ni como instrumento de propaganda política.
Hoy quiero reconocer a las y los panistas de Jalisco, a quienes sostuvieron esta defensa con firmeza, sin titubeos, sin esconderse y dando la cara ante las y los jaliscienses. Defender a la niñez no es una bandera de campaña, es una convicción profunda, es un compromiso ético y social que no depende del aplauso fácil ni de la presión mediática.
Mientras tanto, vemos con preocupación la incongruencia de otros actores políticos; Movimiento Ciudadano en Jalisco pretende presentarse como defensor de las niñas y los niños, pero desde sus dirigencias nacionales y estatales promueven exactamente la misma agenda que aquí dicen cuestionar, eso no es congruencia, es oportunismo.
Las niñas y los niños no pueden ser un tema electoral, no se trata de ganar likes en redes sociales ni de sumar votos en una coyuntura política, se trata de proteger a quienes no pueden defenderse solos, de actuar con responsabilidad social y de entender que las decisiones que se toman hoy tienen efectos permanentes en la vida de las personas y en el tejido social.
En Jalisco y en México hay una línea que no se cruza y esa línea es la niñez, por eso, desde Acción Nacional exigimos claridad. A la dirigencia de Movimiento Ciudadano le pedimos que sea honesta con su postura, con las y los jaliscienses y con todos los mexicanos, que no jueguen a dos bandas, que no digan una cosa en el ámbito local y otra en el nacional, que asuman el costo político de sus decisiones y de sus alianzas ideológicas.
La defensa de nuestras familias es algo que en Acción Nacional vamos a hacer siempre, no hoy, no solo cuando conviene, no únicamente cuando hay reflectores. La defensa debe ser siempre, porque creemos en la familia como núcleo de la sociedad, porque entendemos la responsabilidad que implica legislar para las futuras generaciones y porque no estamos dispuestos a cruzar límites que ponen en riesgo a quienes merecen mayor protección.
En Acción Nacional estamos del lado de las familias y sin titubeos, del lado de la niñez.