Desde el 22 de noviembre de 2024 y hasta el día de hoy, el “Operativo Enjambre” diseñado por el gabinete de seguridad de la presidenta Claudia Sheinbaum, ha detenido a 61 funcionarios públicos presuntamente responsables de cometer diversos delitos. De ellos, 14 se desempeñaban como presidentes municipales y habían obtenido el triunfo postulados por instituciones políticas de todos los colores partidarios: PAN, PRI, PRD, MC, Morena, PT y Verde, más uno perteneciente al Partido Chiapas Unido.
La pluralidad partidaria de los detenidos refleja que la presidenta de México no actúa por consigna política y no encubre a nadie. Con ello manda un mensaje a todos los servidores públicos; la seguridad de las personas, la protección de sus familias, el cuidado de sus bienes, son una prioridad del gobierno federal, y quien atente contra ellos no va a encontrar impunidad ni amparo en el cargo público. El reclamo de la doctora Claudia Sheinbaum ha sido contundente: “Ningún partido político y menos Morena, puede ser un paraguas para delinquir o para corromperse; eso debe quedar muy claro en el país”.
En este contexto, la reciente detención del presidente de Tequila, por instrucción del gobierno federal, ha incentivado en los partidos de oposición, en los pocos funcionarios públicos que aún conservan en algunas entidades y en los medios de comunicación que les son afines, una letanía de acusaciones pretendiendo construir la narrativa de que Morena en su generalidad mantiene pactos con el crimen. Nada más ajeno a la realidad; tanto el gobierno del Lic. Andrés Manuel López Obrador y especialmente el de la doctora Claudia Sheinbaum, se distinguen por un esfuerzo evidente, orientado a separar al poder político de cualquier complicidad con la delincuencia organizada.
Evidencia de lo anterior son el número de detenciones, la relevancia de éstas, los materiales, armas, drogas, vehículos asegurados, el dinero confiscado a todos los grupos criminales y no solo a alguno de ellos. Todo esto es por mucho, mayor a los registrados en los sexenios de los partidos de oposición.
No podemos negar que Morena se ha equivocado en la postulación de algunos funcionarios públicos a cargos de elección popular, pero la diferencia sustancial con relación a la oposición es que el propio gobierno federal surgido de Morena, en lugar de voltearse a otro lado o temer al costo político, decide actuar, mientras que en su momento los partidos de oposición que nos antecedieron en el gobierno federal o que gobiernan en las entidades, le han brindado a sus afines completa protección e impunidad.