El presidente israelí declaró que quienes protestaban contra su presencia deberían manifestarse frente a la embajada de Irán

El presidente de Israel, Isaac Herzog, calificó como “aterrador” el nivel de antisemitismo en Australia durante el último día de su visita oficial a ese país, donde realizó una gira de cuatro días con el objetivo de expresar apoyo a la comunidad judía tras el tiroteo ocurrido en diciembre en la playa de Bondi, en Sídney, que dejó 15 personas muertas.
En entrevista con el programa Sunrise del canal 7, Herzog afirmó que una “ola” de odio antijudío culminó en el ataque del 14 de diciembre en Bondi Beach. Señaló que la situación resulta preocupante, aunque sostuvo que existe una mayoría de australianos que busca mantener relaciones de respeto con la comunidad judía y diálogo con Israel.
La visita del mandatario generó manifestaciones en distintas ciudades. En Sídney se registraron enfrentamientos entre manifestantes y policías en el distrito financiero, donde agentes utilizaron gas pimienta durante los disturbios. Entre los presentes se encontraban participantes de la protesta y representantes de medios de comunicación.

En Melbourne, Herzog sostuvo un encuentro con el gobernador del estado de Victoria y participó en un acto con integrantes de la comunidad judía. Afuera del evento se concentraron manifestantes con banderas palestinas, quienes también tuvieron confrontaciones con la policía.
Previo a su llegada a Melbourne, la cadena ABC informó sobre la aparición de un grafiti en un muro de la Universidad de Melbourne con la frase “muerte a Herzog”.
Durante su estancia, el presidente israelí declaró que quienes protestaban contra su presencia deberían manifestarse frente a la embajada de Irán. El gobierno australiano acusó el año pasado a Irán de organizar ataques antisemitas y anunció la expulsión del embajador de la República Islámica.
La visita fue respaldada por sectores de la comunidad judía australiana, mientras que otros expresaron rechazo y cuestionaron la actuación de Israel en Gaza.