Mucha gente vinculó esto a su relación con Jake Paul, quien ha estado muy polémico por sus posturas políticas y comentarios en redes

La principal polémica alrededor de Jutta Leerdam, la famosa patinadora de velocidad neerlandesa, prometida de Jake Paul, ocurrió justo en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026, donde la acusaron de ser una “diva” o comportarse de forma arrogante y egoísta.
Viajó a Italia en un jet privado, supuestamente cortesía de Jake Paul o su entorno, en vez de ir con el resto del equipo olímpico neerlandés en el vuelo oficial. Publicó fotos y videos del viaje en Instagram, con decoraciones personalizadas y su círculo cercano, lo que generó muchas críticas por parecer “excesiva” o desconectada del espíritu de equipo.
Algunos medios y comentaristas neerlandeses, como el exfutbolista y analista Johan Derksen, la criticaron duramente: “Su comportamiento es horrible, como el de una diva. Si fuera su entrenador, no lo toleraría. Poco a poco todo Países Bajos se está hartando de su actitud”.
También hubo reproches por saltarse la ceremonia de inauguración y por negarse inicialmente a dar entrevistas a la prensa neerlandesa en el lugar, lo que provocó quejas formales de asociaciones de medios deportivos holandeses.
Mucha gente vinculó esto a su relación con Jake Paul, quien ha estado muy polémico por sus posturas políticas y comentarios en redes, y hubo quienes dijeron que su fama en redes y su imagen muy “curada” y glamorosa la hacían parecer presumida o alejada del deporte puro.
Después, cuando ganó el oro olímpico en los 1000 m (con récord olímpico incluido, 1:12.31, y dejó atrás a su compatriota Femke Kok en un final apretado, muchos medios titularon que “calló a los haters” o “silenció a los críticos”. Inmediatamente después de cruzar la meta, fue a abrazar y felicitar a Femke Kok en un gesto deportivo que se viralizó y ayudó a suavizar algo la percepción negativa.