Ricardo Mizael fue asesinado a balazos el 11 de febrero en el acceso al sector Los Ángeles, en Culiacán.

El joven de 16 años fue atacado a balazos la mañana del 11 de febrero en el acceso al sector Los Ángeles. Una mujer que atendía un puesto de comida también resultó herida.
Ricardo Mizael López Cebreros, de 16 años, fue asesinado a balazos la mañana del miércoles 11 de febrero cuando salió a comprar un biberón para alimentar a unos gatos que había encontrado abandonados.
El ataque ocurrió sobre la carretera que conecta Culiacán con Imala, en el crucero de acceso al sector Los Ángeles, al noroeste de la ciudad. En la agresión también resultó herida Laura Cristina, de 27 años, quien atendía un puesto de comida en la zona y permanece hospitalizada.
Un estudiante y deportista
Ricardo era alumno de la preparatoria Emiliano Zapata de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), donde además formaba parte del equipo oficial de baloncesto.
La Academia de Baloncesto Águilas, perteneciente a la universidad, lamentó el homicidio:
“Con su partida prematura se nos ha arrebatado a un gran joven, cuyo espíritu y talento en la cancha fueron fuente de inspiración para todos”.
En redes sociales, su padrastro relató que el adolescente salió alrededor de las 10:00 de la mañana a una farmacia cercana para comprar un biberón, ya que había rescatado a unos gatos y necesitaba alimentarlos. Una hora después debía ingresar a clases.
En el mensaje, también cuestionó la tendencia a criminalizar a las víctimas al sugerir que “algo debían”, y afirmó que el joven fue confundido por los agresores.
Asimismo, denunció que agentes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, encabezada por Omar García Harfuch, intentaron detenerlo cuando reclamó por la falta de resultados ante los hechos de violencia en la entidad.
Adolescencias en riesgo
El asesinato de Ricardo vuelve a colocar el foco en la vulnerabilidad de adolescentes en contextos de violencia armada. A plena luz del día, en una zona transitada y en medio de actividades cotidianas, un joven estudiante perdió la vida.
Más allá de las investigaciones en curso, el caso ha generado indignación en la comunidad universitaria y entre ciudadanos que exigen condiciones mínimas de seguridad para niñas, niños y adolescentes en el estado.