Clima
25ºC
4 marzo 2026
Anuar García Gutiérrez
Anuar García Gutiérrez
Doctor en Derecho, Presidente de México SOS capítulo Jalisco, Abogado Litigante en materia penal, con Maestrías en Derecho Público y en Sistema Acusatorio Adversarial, con especialidades en Derecho Penal sustantivo, Derecho Penal Procesal, Derecho Constitucional y Amparo, así como poseedor del Posdoctorado en Derecho Penal.

Jóvenes; no son los delincuentes del mañana, son los de hoy

4 marzo 2026
|
05:00
Actualizada
20:37

En los recientes hechos de violencia registrados en Jalisco tras los operativos federales dirigidos contra el cártel ubicado en nuestro Estado, uno de los elementos que más llama la atención no es únicamente la magnitud de los narcobloqueos o los vehículos incendiados en distintos puntos del Estado, sino el perfil de quienes ejecutaron estas acciones. La mayoría de las personas que participaron fueron jóvenes, muchos de ellos apenas entrando a la vida adulta. Este dato no debe interpretarse como un hecho aislado, sino como una tendencia que se ha venido consolidando en los últimos años dentro de las estructuras del crimen organizado.

El reclutamiento de jóvenes responde a una lógica que las organizaciones criminales han aprendido a aprovechar. El sistema penal establece un tratamiento diferenciado para menores de edad y jóvenes adultos, bajo el argumento de que su nivel de responsabilidad jurídica no es equiparable al de una persona plenamente adulta. Este modelo legal busca proteger derechos y priorizar la reinserción social; sin embargo, en la práctica ha generado un espacio que el crimen organizado ha sabido utilizar a su favor.

Para estas organizaciones, los jóvenes representan una ventaja operativa. Son más fáciles de reclutar, más fáciles de sustituir y, cuando son detenidos, enfrentan consecuencias legales menores en comparación con los mandos superiores que dirigen las operaciones. Así, quienes ejecutan los actos más visibles de violencia —bloqueos, incendios de vehículos, ataques contra infraestructura o generación de terror en la población— suelen ser jóvenes que ocupan los niveles más bajos de la estructura criminal.

Los narcobloqueos recientes reflejan con claridad esta dinámica. Gran parte de los que llevaron a cabo los actos delictivos fueron jóvenes que participaron en la quema de vehículos y en actos destinados a paralizar la movilidad y generar miedo entre la población. Sin embargo, estas detenciones pocas veces logran escalar hacia las estructuras superiores de mando. El resultado es un sistema que termina funcionando como una puerta giratoria: se detiene a quienes ejecutan las acciones visibles, pero las organizaciones criminales mantienen intacta su capacidad operativa.

Este fenómeno, además, ha evolucionado. Los jóvenes ya no solo son utilizados como operadores de bajo nivel; cada vez es más común que también ocupen posiciones de liderazgo dentro de las células criminales. Un ejemplo reciente es el caso de Cristian Alonso Moreno Heredia, alias “El Joker”, identificado como jefe de plaza vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación y quien logró escapar tras un operativo federal relacionado con la captura de Nemesio Oseguera Cervantes. De acuerdo con la información publicada, se trata de un mando operativo joven, lo que confirma que el relevo generacional dentro de las organizaciones criminales ya está en marcha.

La presencia de líderes cada vez más jóvenes refleja una transformación en la estructura del crimen organizado. Las organizaciones han reducido la edad de sus operadores y de sus mandos territoriales, consolidando un modelo donde la juventud no solo participa en la ejecución de delitos, sino también en la administración de territorios, control de células y coordinación de actividades ilícitas.

A ello se suma otro problema estructural: la falta de seguimiento institucional cuando estos jóvenes salen del sistema de justicia. Muchos regresan al mismo entorno que facilitó su reclutamiento inicial: comunidades con presencia del crimen organizado, ausencia de oportunidades reales y programas de reinserción social limitados o inexistentes. Sin un acompañamiento efectivo, la reincidencia se vuelve altamente probable, lo que termina alimentando nuevamente las filas de las organizaciones criminales.

El problema, por lo tanto, no se limita a un tema de edad, sino a un diseño institucional que el crimen organizado ha aprendido a aprovechar. Mientras el sistema continúe permitiendo que quienes ejecutan la violencia sean fácilmente reemplazables y que las estructuras superiores permanezcan protegidas por múltiples niveles operativos, la estrategia de seguridad seguirá enfrentando dificultades para desarticular realmente a estas organizaciones.

La realidad que muestran los hechos recientes es clara: el crimen organizado ha encontrado en los jóvenes no solo mano de obra para ejecutar actos violentos, sino también una nueva generación de operadores y líderes. Entender esta transformación resulta indispensable para analizar la evolución del fenómeno criminal y para replantear las estrategias institucionales que buscan contenerlo.

*Las opiniones y contenidos en este texto son responsabilidad total del autor y no de este medio de comunicación.
Logo Quiero Tv
Canal de televisión que trasmite contenidos de noticias, deportes y entretenimiento por sistemas de paga desde 1994 y ahora por señal abierta en el canal 10.1 para el Área Metropolitana de Guadalajara.
Redireccion a facebook Quiero Tv
Redireccion a X Quiero Tv
Redireccion a instagram Quiero Tv
Redireccion a youtube Quiero Tv