El pronunciamiento ocurrió un día después de que Trump calificara como negativa la actuación de España en el contexto de la crisis

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, respondió con un “no a la guerra” a las críticas del mandatario estadounidense, Donald Trump, luego de que este señalara a España por no autorizar el uso de bases aéreas para ataques contra Irán.
En una declaración institucional desde el Palacio de la Moncloa, en Madrid, Sánchez resumió la postura de su gobierno en cuatro palabras: “no a la guerra”. El pronunciamiento ocurrió un día después de que Trump calificara como negativa la actuación de España en el contexto de la crisis.
El jefe del Ejecutivo español retomó el lema utilizado durante las manifestaciones contra la invasión de Irak en 2003, cuando el entonces gobierno de José María Aznar respaldó la intervención encabezada por Estados Unidos. Sánchez afirmó que España no será cómplice de acciones que consideró contrarias a sus valores e intereses.

Sin mencionar de forma directa a Trump, sostuvo que algunos dirigentes recurren al conflicto armado para desviar la atención de problemas internos. También señaló que la experiencia de la guerra de Irak derivó en consecuencias para Europa, como el incremento del terrorismo yihadista, crisis migratorias en el Mediterráneo oriental y alzas en los precios de la energía.
La tensión se suma a diferencias previas entre ambos gobiernos, entre ellas la postura española de no destinar 5 por ciento del PIB al gasto en defensa, como ha planteado Trump a países aliados en el marco de la OTAN, y a desacuerdos en torno a la ofensiva israelí en Gaza.