Venezuela, donde el béisbol es deporte nacional, completó su torneo de ensueño tumbando en su territorio al favorito Estados Unidos

En una última entrada de infarto, Venezuela derrotó el martes 3×2 a Estados Unidos en Miami y se coronó por primera vez campeona del Clásico Mundial de béisbol.
La final llegó empatada 2×2 al noveno inning, cuando un doble de Eugenio Suárez impulsó la carrera ganadora de Javier Sanoja en medio del éxtasis de la hinchada venezolana, abrumadoramente mayoritaria en el loanDepot Park.
Venezuela, donde el béisbol es deporte nacional, completó su torneo de ensueño tumbando en su territorio al favorito Estados Unidos, en un contexto tenso entre ambos gobiernos tras la captura en enero del presidente Nicolás Maduro por fuerzas norteamericanas.
Una de las potencias del mundo del béisbol, Venezuela tenía hasta ahora una tercera posición de 2009 como mejor resultado en el principal torneo de selecciones de este deporte.
Su historia dio un vuelco en dos mágicas semanas en las que, tras una única derrota ante República Dominicana en la fase de grupos, fue capaz de destronar en cuartos de final al Japón de Shohei Ohtani, el último campeón, y después acabar con la imbatibilidad de Italia.
“La unión, estuvimos juntos todo el tiempo”, dijo Eugenio Suárez sobre la receta de este éxito. “Fuimos una familia todo el tiempo, por eso jugamos con pasión y con amor”.
“Esto significa todo. Todo lo que hicimos para llegar a este momento lo hicimos por nuestro país”, dijo de su lado el lanzador Eduardo Rodríguez, gran responsable de apagar los bates estadounidenses.
Para el Team USA, la derrota supuso el fracaso del superequipo redentor que había alistado para recuperar el título perdido ante Japón en la final de 2023.
De las seis ediciones disputadas, el país inventor de este deporte sólo tiene un trofeo en su poder, el de 2017.