Cientos de miles de seguidores, conocidos bajo el nombre de ARMY, abarrotaron el centro de Seúl desde primera hora de la mañana

Las megaestrellas surcoreanas de BTS iniciaron el sábado su primer concierto en casi cuatro años, un gran espectáculo multitudinario de k-pop en el centro de Seúl seguido en todo el mundo.
“¡Hola Seúl, estamos de vuelta!”, lanzó un miembro de la banda ante una multitud que los esperaba a gritos de “BTS, BTS”.
Ampliamente aclamados como la “boyband” más importante del mundo, los siete miembros de BTS se tomaron un descanso en 2022 para cumplir el servicio militar obligatorio de Corea del Sur.
El esperado concierto de regreso del grupo, a la vanguardia de una ola cultural coreana que ha dado la vuelta al mundo, se celebraba a las puertas del histórico palacio real de Gyeongbokgung, un lugar muy apropiado para los llamados “reyes del k-pop”.
Cientos de miles de seguidores, conocidos bajo el nombre de ARMY, abarrotaron el centro de Seúl desde primera hora de la mañana con la esperanza de poder ver el espectáculo.
El show empezó a las 20H00 locales (11H00 GMT).
Millones de personas en unos 190 países también se conectaron a la actuación en vivo a través de Netflix.
En un contratiempo de última hora, la agencia del grupo informó el viernes que el líder de BTS, RM, se había lesionado el tobillo durante los ensayos y que su “participación en ciertos elementos de la actuación, como la coreografía en el escenario, será limitada”.