Siete jóvenes electricistas desaparecieron tras salir de Cárdenas rumbo a Matehuala, en San Luis Potosí; sus familias denuncian una presunta retención forzada y exigen su localización inmediata

Una profunda atmósfera de incertidumbre y angustia envuelve a la zona Media y el Altiplano potosino tras confirmarse la desaparición de un grupo de siete hombres, todos especialistas en trabajos eléctricos, quienes perdieron contacto con sus familias mientras se dirigían a cumplir con una jornada laboral en el municipio de Matehuala de San Luis Potosí.
Los jóvenes, cuyas edades se encuentran entre los 20 y 30 años, partieron el pasado lunes 16 de marzo desde el municipio de Cárdenas. De acuerdo con los testimonios de sus allegados, el grupo viajaba en una camioneta equipada con herramientas y maquinaria especializada para realizar instalaciones eléctricas, un oficio que desempeñaban de manera honrada y frecuente en distintos puntos de la entidad.
Aunque durante los primeros días de la semana mantuvieron reportes constantes con sus hogares, el rastro se perdió definitivamente el sábado 21 de marzo. Ese día, todos los teléfonos móviles del grupo dejaron de recibir llamadas y mensajes simultáneamente. La preocupación escaló a un nivel crítico cuando una fuente externa alertó a las familias sobre una presunta retención forzada del grupo en algún punto de la carretera, aunque las autoridades aún no han confirmado esta versión ni se tiene rastro de los posibles responsables.
Ante el silencio institucional inicial, los familiares de los siete electricistas han levantado la voz, asegurando que se trata de ciudadanos ejemplares dedicados por completo a su profesión. “Ellos solo iban a trabajar, no tenían problemas con nadie”, señalan con desesperación mientras exigen que las labores de localización se intensifiquen en el último punto geográfico donde se detectó su señal, presuntamente cerca de la cabecera municipal de Matehuala.
Este caso pone a prueba la reciente creación de la Fiscalía Especializada en materia de desapariciones en el estado, aprobada apenas el mes pasado, la cual cuenta con nuevos protocolos de búsqueda inmediata. Mientras tanto, la comunidad potosina permanece en vilo, esperando el retorno seguro de los siete trabajadores.