
Masivas protestas se esperan este sábado en todo Estados Unidos contra el presidente Donald Trump, con millones de personas irritadas con lo que perciben como una deriva autoritaria y transgresora de la ley.
Es la tercera vez en menos de un año que los estadounidenses saldrán a las calles como parte de un movimiento llamado “No Kings” (Sin Reyes), la vía más estridente y visible de oposición a Trump desde que comenzó su segundo mandato en enero de 2025.
Y ahora tienen un nuevo motivo de indignación: la guerra en Irán que Trump lanzó junto con Israel, con objetivos y plazos de finalización en constante cambio.
En la primera manifestación “No Kings”, en junio, varios millones salieron a las calles desde Nueva York hasta San Francisco, mientras que la segunda edición de la protesta, en octubre, reunió unos siete millones de personas según los organizadores.
El objetivo para este sábado es una movilización aún mayor, dado el bajo índice de aprobación de Trump, en torno al 40%, y las elecciones de mitad de mandato en noviembre, en las que los republicanos podrían perder el control de ambas cámaras legislativas.
Así como el mandatario es venerado por muchos dentro de su movimiento “Make America Great Again” (Hacer a Estados Unidos grande de nuevo), al otro lado de la profunda brecha política estadounidense es objeto de rechazo con idéntica intensidad.