Actualmente, la 14.ª Enmienda establece que cualquier persona nacida en EE. UU. adquiere la ciudadanía bajo ciertas condiciones, y un acta de nacimiento es suficiente como prueba.

La Corte Suprema de Estados Unidos analiza un decreto promovido durante la administración de Donald Trump que buscaría restringir la ciudadanía automática para los nacidos en territorio estadounidense.
La iniciativa implicaría que los padres de los recién nacidos deben demostrar su estatus migratorio para que sus hijos obtengan la nacionalidad.
Actualmente, la 14.ª Enmienda establece que cualquier persona nacida en EE. UU. adquiere la ciudadanía bajo ciertas condiciones, y un acta de nacimiento es suficiente como prueba.
Con la nueva medida, serían necesarios documentos adicionales para certificar la legalidad del estatus de ambos progenitores, modificando la práctica vigente desde hace más de un siglo.
Durante las audiencias, el juez Brett Kavanaugh expresó inquietudes sobre la factibilidad del decreto, preguntando si hospitales, autoridades estatales y agencias federales tendrían que ajustar sus procedimientos de registro de nacimientos. Por su parte, el procurador general D. John Sauer indicó que las instituciones deberían adaptarse a los nuevos requisitos.
De aprobarse, el decreto afectaría la expedición de pasaportes, números de seguridad social y otros documentos oficiales, generando posibles retrasos y dificultades para millones de familias, considerando que cada año nacen más de 3.6 millones de bebés en el país.