El pleno de la Cámara de Diputados aprobó en lo general y en lo particular el llamado “Plan B” de la reforma electoral

El pleno de la Cámara de Diputados aprobó en lo general y en lo particular el llamado “Plan B” de la reforma electoral, por lo que el proyecto será turnado a los congresos estatales para su análisis.
Tras más de 14 horas de discusión, el dictamen fue avalado en lo general con 377 votos a favor y 102 en contra, mientras que en lo particular obtuvo 343 votos a favor, 124 en contra y una abstención.
La iniciativa, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, plantea ajustes en materia de austeridad, entre ellos la reducción de presupuestos en congresos locales y ayuntamientos, así como límites a las remuneraciones de consejeros y magistrados electorales.

Durante la sesión se registraron protestas, señalamientos entre legisladores y un ambiente de confrontación entre las bancadas. En la votación en lo particular, Movimiento Ciudadano cambió su postura y votó en contra, luego de haber respaldado el dictamen en lo general.
El debate se centró en los posibles efectos de la reforma sobre el sistema electoral y el funcionamiento del Instituto Nacional Electoral. Mientras legisladores de Morena, PT y PVEM defendieron el proyecto como una medida de austeridad, partidos como PAN y PRI expresaron su rechazo al considerar que podría afectar la estructura del organismo electoral.
Con la aprobación en San Lázaro, el dictamen deberá ser discutido en los congresos de las entidades federativas, donde se definirá su eventual entrada en vigor.