La UEFA rechazó la queja presentada por el Barcelona tras una jugada polémica en el partido de ida de los cuartos de final de la Champions League

La UEFA rechazó la queja presentada por el Barcelona tras una jugada polémica en el partido de ida de los cuartos de final de la Champions League, en el que cayó 2-0 ante el Atlético de Madrid.
El organismo informó que la protesta fue declarada inadmisible por la Comisión de Control, Ética y Disciplina. La decisión se dio a conocer horas antes del partido de vuelta entre ambos equipos.
La inconformidad del Barcelona surgió por una acción ocurrida en el minuto 55 del encuentro disputado en el Camp Nou. En esa jugada, el defensa Marc Pubill tocó el balón con la mano dentro del área tras un saque de su portero.

El guardameta Juan Musso había iniciado la jugada desde un saque de puerta. Pubill tomó el balón con la mano antes de devolverlo con el pie, sin que el árbitro sancionara la acción.
El encuentro fue dirigido por el árbitro István Kovács, quien no marcó la infracción, lo que generó reclamos por parte de los jugadores y el cuerpo técnico del equipo catalán.
El Barcelona consideró que la decisión arbitral y la falta de intervención del VAR representaron un error relevante. Sin embargo, la UEFA determinó no admitir la protesta y el caso no procederá en el ámbito disciplinario.