La sexta temporada de la serie de Netflix se desarrollará en Grecia y Mónaco, dejando atrás Italia como escenario principal.

La exitosa serie de Netflix, creada por Darren Star, trasladará parte de su sexta temporada a Grecia y Mónaco, dos nuevos destinos que se suman al recorrido europeo de la protagonista Emily Cooper. De esta forma, la producción se despedirá de Italia como escenario principal después de la quinta entrega.

La información fue dada a conocer el 10 de abril por la revista Variety. Y el rodaje de los nuevos episodios iniciará en mayo y ambas locaciones mediterráneas se incorporarán oficialmente al universo de la ficción, que previamente ha incluido ciudades como París, Roma, Venecia, Saint-Tropez y Megève.
Aunque los detalles de la trama de la sexta temporada se mantienen en reserva, el viaje a Grecia tiene una conexión directa con el final de la quinta entrega. En esa escena, el personaje de Gabriel envía un mensaje a Emily invitándola a reunirse en ese país tras la ruptura de ella con Marcello. El texto del mensaje dice: “Emily, como prometí… una postal con sello. Estoy perdido en el mar sin ti. Encuéntrame en Grecia. Tuyo, Gabriel”.

Esta pista narrativa abre la posibilidad de un reencuentro entre Emily y Gabriel, cuya relación romántica ha sido uno de los elementos centrales a lo largo de las temporadas. El propio Darren Star había señalado en una entrevista anterior que no imagina la serie sin el personaje interpretado por Lucas Bravo, al que describió como “el gran amor de Emily” y destacó que su vínculo ha ganado profundidad con el tiempo.
El elenco principal regresará con Lily Collins en el rol de Emily Cooper, Lucas Bravo como Gabriel, Ashley Park como Mindy, y otros actores habituales como Lucien Laviscount, Samuel Arnold, Bruno Gouery y Philippine Leroy-Beaulieu, junto a los personajes del entorno de la agencia Agence Grateau.

Mónaco se añadirá a la lista de destinos glamorosos que ya forman parte de la serie. En la quinta temporada, Emily se había establecido en Roma como jefa de la oficina local de Agence Grateau y mantuvo una relación con Marcello, heredero de una firma de moda italiana, que terminó cuando ella decidió priorizar su carrera en París en lugar de integrarse al negocio familiar Muratori.