El costo de la canasta básica en México aumentó 67% en los últimos ocho años, superando la inflación general y encareciendo de forma significativa la alimentación, especialmente para los hogares con menores ingresos

En México, alimentarse se ha convertido en un reto cada vez más costoso. De acuerdo con un análisis de la Escuela de Negocios del ITESO, el precio de la canasta básica alimentaria aumentó un 67% entre 2018 y 2026, superando ampliamente la inflación general del país.
Actualmente, una persona en zona urbana necesita al menos 2,571 pesos mensuales solo para cubrir su alimentación básica, cuando hace ocho años requería poco más de 1,500 pesos. En zonas rurales, el gasto también incrementó considerablemente, pasando de 1,150 a 1,940 pesos mensuales.
El estudio revela que los alimentos han subido más rápido que otros productos, impulsados por factores como el aumento en combustibles, costos de transporte, condiciones climáticas y problemas en la cadena de suministro. Por ejemplo, productos como el jitomate han registrado incrementos de hasta 126% en algunas regiones.
Además, el impacto no se limita a la comida. Para evitar caer en pobreza por ingresos, una persona en zona urbana necesita hoy cerca de 4,940 pesos al mes, mientras que una familia de cuatro integrantes requiere alrededor de 20 mil pesos mensuales para cubrir gastos básicos.
A este panorama se suma una desaceleración en la generación de empleo formal, lo que reduce la capacidad económica de los hogares y agrava la presión financiera.
Especialistas advierten que México enfrenta un ciclo complicado: precios en aumento, menor poder adquisitivo y un mercado laboral debilitado, lo que convierte el acceso a una alimentación adecuada en un desafío creciente para millones de personas.