El arbitraje en el futbol mexicano sigue demostrando que está en crisis, y es que en los cuatro partidos que se jugaron ya de la Liguilla del torneo mexicano, en los que se supone que están los mejores silbantes, los mejores cuerpos arbitrales, los mejores equipos, los mejores futbolistas, hubo muchos cuestionamientos.
Bueno, del lado de los hombres que imparten “justicia”, las dudas se hicieron presentes más que nunca. Y vámonos por partes en el Clásico Capitalino.
América contra Pumas. Hubo errores en todos lados y la polémica fue más clara cuando se señalaron los dos penales a favor de las Águilas del América; algunos podrán decir que son exagerados, pero argumentos, la realidad, es que sí los hay. Primero con Carrasquilla que abraza y taclea a Dourado, y después una patada clarísima también sobre Henry Martín. Insisto, son criterios.
Después, nos vamos al tema de la famosa alineación indebida que hoy tiene vuelta loca a la Comisión de Arbitraje porque dependerá de ellos decidir si Luis Enrique Santander hizo bien las cosas al permitir el cambio por conmoción cerebral de Cáceres, y dejar que el famoso “Shoker” siguiera en el terreno de juego.
Vamos ahora al “infierno” de Toluca. Al equipo de Esteban Solari, los Tuzos del Pachuca, le anularon un gol que no había argumento para anularlo, pues fue totalmente válido; no hay falta de Barreto, pero al final el central termina marcando que agarra de banquito al jugador de Toluca y el cabezazo termina siendo anulado.
En el partido de Chivas, en el gol de Marín también hay una plancha y Tigres lo reclamó y esto pasó inadvertido.
Y en el del Atlas, Peinado hizo una fiesta, retardó las tarjetas amarillas, se le treparon al central y perdonó mucho: una falta de Ditta, una plancha de Capasso, una más de Campos.
En fin, los centrales con muchas dudas y pocos pantalones para manejar los partidos que fueron bravos. Veremos quiénes están en las vueltas y cómo se comportan.