La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, denunció una presunta injerencia de Estados Unidos en asuntos políticos mexicanos

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, denunció una presunta injerencia de Estados Unidos en asuntos políticos mexicanos, aunque descartó que el presidente estadounidense, Donald Trump, sea el responsable directo de las acciones que consideró una ofensiva contra su gobierno.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum afirmó que detrás de diversos señalamientos contra su administración existen sectores de la ultraderecha estadounidense que buscan afectar la relación bilateral entre ambos países. La mandataria sostuvo que no considera que Trump encabece estas acciones y atribuyó la situación a otros grupos políticos de Estados Unidos.
Las declaraciones ocurren en medio de una nueva etapa de tensión entre ambas naciones. Entre los temas que han generado controversia se encuentra la revelación de una operación de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos en territorio mexicano, así como las acusaciones presentadas por autoridades estadounidenses contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.

Durante un acto público realizado el domingo por el segundo aniversario de su triunfo electoral, Sheinbaum defendió la soberanía nacional y cuestionó si algunos actores políticos estadounidenses buscan utilizar a México como tema de campaña rumbo a las elecciones legislativas de 2026 o influir en los procesos electorales mexicanos previstos para 2027.
Por su parte, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, señaló en redes sociales que convertir los desafíos compartidos de seguridad en una disputa política representa una oportunidad perdida para fortalecer la cooperación entre ambos países, aunque no hizo referencia directa a los comentarios de la mandataria.
El contexto también incluye la investigación que autoridades estadounidenses mantienen contra Rocha Moya por presuntos vínculos con el crimen organizado. La presidenta mexicana ha reiterado que cualquier acción en su contra deberá estar respaldada por pruebas contundentes, mientras el caso continúa desarrollándose en tribunales de Estados Unidos.