El Tricolor rompió la maldición de no haber ganado antes el partido de apertura

Más de 80.000 hinchas entonaban “Ay, ay, ay, ay, canta y no llores” cuando cayó el primer gol en el Coloso de Santa Úrsula este jueves, en la victoria del anfitrión México contra Sudáfrica, en el primer partido de la justa del futbol.
De esta manera, el Tricolor rompió la maldición de no haber ganado antes el partido de apertura, en siete partidos inaugurales disputados, el balance era hasta ahora de cinco derrotas y dos empates.
Arrancó el jueves en México con una ceremonia inaugural encabezada por Shakira entre aplausos y vivas, ajenas a las protestas de varios colectivos que prometieron caos para impulsar sus reivindicaciones.
El tenor italiano Andrea Bocelli interpretó el himno oficial, titulado “DNA”, mezcla de voz clásica y música electrónica, antes del silbato inicial.
El “Dai Dai” de Shakira retumbó antes de la culminación de una corta ceremonia de apertura. La colombiana interpretó el tema junto a la estrella nigeriana del afrobeat Burna Boy.
La ceremonia de unos 15 minutos contó igualmente con la banda Maná, el cantante pop Danny Ocean, la agrupación Los Ángeles Azules y el reguetonero J Balvin.
Sudáfrica terminó el partido con nueve hombres por tarjetas rojas a Sphephelo Sithhole y Themba Zwane. El Tri acabó con 10 jugadores por la expulsión de César Montes.
El primer gol de Quiñones vino en el primer tiempo, 9 minutos después del inicio. Un pase de Erik Lira al centroatacante, que disparó desde la línea frontal del área y se le escapó entre las piernas al portero Ronwen Williams.
Raúl Jiménez selló el marcador. La jugada la inició Quiñones, que dejó el balón para que Alvarado centrara al segundo palo y el ‘9’ mandó de cabeza con estilo hacia el fondo de la red.
Jiménez queda además como el segundo mejor anotador en la historia de la selección mexicana con 47 goles, a cinco de igualar el récord de Javier “Chicharito” Hernández.
El partido sirvió para que el arquero mexicano Guillermo Ochoa, pese a no jugar, se convirtiera en el primer futbolista en la historia en disputar seis copas, una marca que en los próximos días igualarán también Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.
Julián Quiñones anotó en el minuto 9 el primer gol y el primero de esta victoria en el mítico Azteca.
Quiñones hizo también el tercer gol más rápido de México, después de Luis Flores contra Paraguay en 1986, en el minuto 3, y Rafael Márquez ante Argentina en 2006 (8′).
La victoria coloca al Tri en la primera posición de su grupo A, a la espera del otro partido de la llave entre Chequía y Corea del Sur, este jueves en Guadalajara.
La próxima maldición a superar es la de los cuartos de final, instancia que la selección mexicana nunca ha rebasado en su historia mundialista.