Este día comienza una de las fiestas deportivas más importantes en el mundo, y en esta ocasión, una gran parte se celebrará en nuestra ciudad. Esto nos ha implicado como gobierno muchos retos, no solo por ser la sede más mexicana, sino porque también queremos ser los mejores anfitriones y aprovechar el momento para meter goles en favor de nuestra ciudad.
Nuestra Guadalajara mundialista debe ser una oportunidad para que las y los tapatíos disfruten de la ciudad, con sus áreas remozadas como el Parque Revolución, Plaza de la República y el Centro Histórico, que son de las y los ciudadanos que aquí habitamos y trabajamos.
Es cierto que también debemos demostrar nuestra calidez, porque las y los tapatíos somos buenos anfitriones, porque sabemos recibir a nuestros visitantes y sobre todo, porque tenemos una amplia variedad de productos y servicios de calidad que ofrecer, desde recorridos turísticos, una gastronomía única y diversa, pero también buenos hoteles, servicio de transporte multimodal, así como nuestros hospitales de primer nivel y servicios médicos, por mencionar algunos.
Porque como dijo nuestra presidenta de Guadalajara, lo que se llevará la gente que nos visite, será la experiencia que vivió aquí y será lo que recordará de nosotros: si el taxista que los llevó al Centro fue amable, si los meseros los atendieron bien y de manera eficiente, si nuestros guías les hicieron buenas recomendaciones, etcétera.
Guadalajara sí está preparada para recibir al turismo, pero el Mundial no es solo para los que vienen, también para los que estamos aquí, por ello, la presidenta Vero Delgadillo anunció varios programas, uno de ellos el Fondo Mundialista que consiste en hacer destinar los recursos extraordinarios que se obtengan del turismo a obras de rehabilitación de espacios públicos deportivos, para que el Mundial se quede en la ciudad.
Si bien el FIFA Fan Fest ha causado tanta emoción por participar en él, también algunas inquietudes sobre el polígono que se delimitó por temas estrictamente de seguridad. Lo cierto es que este festival debe ser solo un motivo para atraer gente al corazón tapatío, para que si bien se quiere venir a ver los partidos de futbol en la pantalla instalada en Plaza de la Liberación, sea de beneficio para nuestro comercio y que esas mismas personas vayan también a comer pozole, unos lonches o un buen café en los establecimientos del primer cuadro.
Pero para que también sea el Mundial una oportunidad para otros emprendedores, se instaló un Pabellón Gastronómico en el Santuario para ofrecer otras alternativas de nuestra riqueza culinaria; mientras que en el camellón de Chapultepec entre Avenida México y Justo Sierra, se instaló el Pabellón de Emprendedores.
Todo esto con el único objetivo de que en nuestra Guadalajara Mundialista, las tapatías y los tapatíos disfruten de esta fiesta y se metan muchos goles en favor de la economía local, de las familias tapatías y de nuestra ciudad en general. Disfrutemos esta fiesta del futbol; seamos los mejores anfitriones, pero también que el Mundial deje huella positiva en la sede más mexicana.