El director de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos, destacó que el torneo representa una nueva oportunidad para que los grupos criminales operen en territorio estadounidense

La Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos se encuentra en alerta máxima ante el posible ingreso de fentanilo por parte de cárteles mexicanos durante la celebración de la Justa Mundialista, que se realizará con sedes en Estados Unidos, México y Canadá.
Terrance C. Cole, director de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos, destacó que el torneo representa una nueva oportunidad para que los grupos criminales operen en territorio estadounidense, aprovechando la gran cantidad de extranjeros que ingresarán al país con motivo del evento deportivo.
Ante esta situación, las autoridades mantienen un estricto monitoreo para prevenir el trasiego de drogas.
El funcionario señaló que los cárteles siempre buscan el beneficio económico, sin importar los efectos en la salud de las personas ni la violencia asociada al consumo de fentanilo. Esta postura de los grupos delictivos genera una amenaza significativa para la población, según sus declaraciones.
En respuesta, la DEA ha comenzado a implementar la iniciativa denominada “Estados Unidos libre de fentanilo”, cuyo objetivo central es detener las acciones de estos cárteles. Cole subrayó que los grupos criminales operan actualmente en los 50 estados del país e incluso en Canadá, lo que amplifica el riesgo en el contexto del futbol mundial.
Respecto a la cooperación internacional, el director de la DEA indicó que mantiene una relación sólida con funcionarios mexicanos. En particular, mencionó al titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, con quien existe un flujo de información activo y libre que facilita el intercambio de inteligencia.
Las advertencias de Cole se enmarcan en un esfuerzo continuo de la agencia por contrarrestar el narcotráfico y proteger la salud pública en Estados Unidos. Este torneo, al concentrar atención global y movimiento de personas entre los tres países anfitriones, exige una vigilancia reforzada para evitar que los cárteles exploten esta coyuntura.
La DEA enfatiza la necesidad de mantener la alerta ante cualquier intento de introducción de fentanilo, una sustancia que ha representado un desafío persistente en la región.