Años después de su emisión original, el programa de telerrealidad “America’s Next Top Model” ha vuelto a generar debate debido a diversas prácticas que, aunque fueron aceptadas en la televisión de principios de los años 2000, actualmente son consideradas inapropiadas por parte de la audiencia.

La modelo, empresaria y creadora de America’s Next Top Model, Tyra Banks, interpuso una demanda por difamación contra Netflix. Según documentos judiciales, Banks acusa a la plataforma de editar selectivamente una entrevista extensa para construir una narrativa falsa y perjudicial sobre su rol en el reality show.

La exmodelo solicita un juicio con jurado para determinar las indemnizaciones correspondientes. En la acción legal se detalla que con el objetivo de ofrecer una conversación sincera sobre el legado del programa, reconociendo tanto sus logros como sus deficiencias actuales. Antes de la entrevista no impuso ninguna restricción sobre los temas que el entrevistador podía abordar.

La conversación registrada duró aproximadamente tres horas y media, de las cuales solo 16 minutos fueron incluidos en la versión final emitida. Banks sostiene que esos fragmentos fueron descontextualizados y reensamblados, alterando el sentido original de sus respuestas y respaldando una versión distorsionada que no refleja lo que realmente expresó. “Los fragmentos fueron despojados de contexto y reensamblados para respaldar una narrativa falsa y difamatoria”, indica la demanda.

Un elemento central de la controversia se refiere al caso de Shandi Sullivan, concursante de la segunda temporada. En el documental, Sullivan describe una situación presentada originalmente en televisión como un escándalo de infidelidad, pero que ella percibe como una agresión sexual ocurrida durante las grabaciones en Italia. La demanda argumenta que Netflix construyó la impresión de que Banks permitió deliberadamente esa situación, explotó el trauma de la concursante para aumentar la audiencia y luego no pudo recordarlo al ser cuestionada.

“Peor aún, la narrativa falsa que los productores construyeron incluía que la Sra. Banks permitió a sabiendas que una concursante fuera agredida sexualmente en su programa, explotó el trauma de esa concursante para aumentar la audiencia y luego ni siquiera pudo recordarlo cuando se le preguntó”, señala el documento. Banks afirma que esa interpretación es “una invención total” transmitida a millones de espectadores.

La demanda también aborda declaraciones de miembros del equipo del documental. Aunque Banks proporcionó su versión honesta de los hechos, el producto final presentó una historia diferente según los productores. Uno de los directores había señalado previamente que la entrevistada tuvo oportunidad de tratar todos los temas relevantes.
America’s Next Top Model, programa creado y conducido por Tyra Banks, debutó en 2003 y se consolidó como uno de los realities más populares de la televisión estadounidense durante más de dos décadas. El formato fue elogiado por promover la diversidad en el mundo de la moda, pero también recibió críticas por ciertas dinámicas y decisiones editoriales que hoy se revisan con otra perspectiva. Esa dualidad fue precisamente uno de los ejes del documental de Netflix.

Banks considera que el resultado final afectó injustamente su imagen pública. La acción legal subraya que la edición manipulada dañó su reputación al presentar una versión distorsionada de sus declaraciones y de su gestión del programa. La demanda busca no solo compensación, sino también esclarecer los hechos ante el público.