El Centro de Operaciones de Emergencia Regional de Áncash detalló que el alud se produjo mientras el grupo ascendía la montaña

Una avalancha ocurrida en la madrugada del miércoles en el nevado Tocllaraju, de 6.034 metros de altitud, provocó la muerte de un ciudadano mexicano y de su esposa canadiense durante una expedición de escalada en la región de Áncash, Perú.
Las autoridades peruanas confirmaron los fallecimientos y el rescate del guía local, quien resultó herido.

El Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) de Áncash detalló que el alud se produjo mientras el grupo ascendía la montaña, ubicada en la Cordillera Blanca, considerada la cadena montañosa tropical más alta del mundo. La víctima mexicana fue identificada inicialmente con las iniciales D.N. y la canadiense con S.C. por el COER, mientras que el guía peruano corresponde a F.C.M.
Medios locales precisaron los nombres completos: el mexicano Daniel Navarro y la canadiense Sandra Covone, quienes eran esposos, junto al guía peruano Florentino Caldua. El equipo de rescate logró ubicar y recuperar el cuerpo de Covone, pero las labores para localizar el de Navarro se suspendieron temporalmente.
Personal de la Unidad de Salvamento de Alta Montaña de la Policía Nacional del Perú (PNP), en coordinación con integrantes de la Asociación de Guías de Alta Montaña del Perú (AGMP), llevó a cabo las operaciones de búsqueda, rescate y recuperación. Contaron con el apoyo de un helicóptero y otros equipos especializados enviados desde el Ministerio del Interior.
La AGMP informó que el guía Caldua ya se encuentra a salvo y estable bajo resguardo del equipo de rescate, que ingresó a la zona en condiciones extremas. La entidad expresó sus condolencias a las familias, amigos y seres queridos de las víctimas. Sin embargo, las condiciones climáticas adversas, incluyendo la caída de nuevas avalanchas, obligaron a suspender temporalmente las labores para priorizar la seguridad de los rescatistas.
De mejorar el clima, otro equipo partirá en la madrugada de este jueves para continuar con la búsqueda y recuperación del cuerpo de la última víctima. El COER y la AGMP monitorean la situación en la región norteña de Áncash, donde se concentra esta actividad montañista.