Aunque el Día del Padre impulsa ventas y servicios, en México el 10 de mayo sigue siendo la fecha con mayor derrama: el gasto en mamás casi duplica al de papás

En México, las celebraciones del Día del Padre han ido ganando presencia en el calendario comercial, pero aún están lejos de igualar el peso económico del Día de las Madres. Cada año, la comparación entre ambas fechas vuelve a poner sobre la mesa una misma tendencia: mientras el 10 de mayo concentra una fuerte derrama y un consumo más amplio, el festejo dedicado a los padres mantiene cifras más moderadas en ventas y participación.
Más allá de la tradición y el componente emocional, los datos confirman una brecha significativa en el impacto económico. Aunque el Día del Padre moviliza a millones de consumidores y negocios, su volumen de gasto sigue siendo prácticamente la mitad del que se registra durante el Día de las Madres.
Para el Día del Padre 2026, la CONCANACO SERVYTUR estima una derrama económica cercana a los 48 mil 500 millones de pesos, lo que implicaría un crecimiento de 7% respecto al año anterior. Esta cifra beneficiaría a cerca de 3.6 millones de unidades económicas, principalmente restaurantes, comercios de ropa, calzado, electrónica y servicios de entretenimiento.
El gasto promedio por hogar se calcula en alrededor de 2 mil 200 pesos, impulsado por una tendencia a combinar regalos con experiencias como comidas familiares, salidas al cine o viajes cortos. De acuerdo con datos del INEGI retomados por la confederación, en el país hay 22.1 millones de hombres que son padres, con una edad promedio de 47 años, además de 1.1 millones de papás solteros.
En contraste, el Día de las Madres se mantiene como una de las fechas más fuertes para el consumo en México. La misma CONCANACO SERVYTUR proyecta que esta celebración puede generar cerca de 94 mil millones de pesos, casi el doble de lo estimado para el Día del Padre.
La diferencia también se refleja en el número de negocios beneficiados: alrededor de 4.8 millones de unidades económicas participan en ventas relacionadas con el 10 de mayo, frente a los 3.6 millones vinculados al festejo de los padres. Además, el universo de consumo potencial es mayor, con 38.5 millones de mujeres que son madres en México, de las cuales 11.5 millones son jefas de familia.
El Día de las Madres se mantiene así como la tercera fecha de mayor derrama económica del año, solo por debajo de las temporadas decembrinas y El Buen Fin. En el fondo, más allá de la tradición, también influye una diferencia cultural en la forma de celebrar: mientras el 10 de mayo suele implicar reuniones más amplias, compras de flores, ropa o joyería y mayor disposición al gasto, el Día del Padre todavía se caracteriza por un consumo más contenido, aunque en crecimiento.