Jalisco es una economía diversificada, lo que le permite enfrentar el ciclo económico de forma más positiva que a nivel nacional. Cuando la economía nacional se contrae, Jalisco se contrae en menor proporción debido a su diversificación económica. Sin embargo, la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) durante 2024 fue menor que a nivel nacional con un 0.78% de variación anual contra 1.35% a nivel nacional.
La situación laboral en Jalisco, al igual que a nivel nacional, se ha ido deteriorando, incrementando la precarización, la informalidad y la disminución de la población en edad de trabajar que ha decidido no incorporarse al mercado laboral.
De acuerdo con el INEGI, en el cuarto trimestre de 2025, contra el mismo período del año anterior, Jalisco ocupó el lugar número 20 a nivel nacional y por debajo del promedio nacional en variación de puestos de trabajo remunerados, con una variación porcentual de 1.1%, mientras que a nivel nacional fue de 1.3%, y en cuanto al incremento en las remuneraciones de asalariados, fue de 5.2% anual contra el 5.4% a nivel nacional, lo que colocó a Jalisco en el lugar 25.
Con respecto al empleo, al primer trimestre de este 2026 hay una caída en la participación económica de la población, que es el porcentaje de la población de 15 años y más que busca activamente trabajo o que ya trabaja. Esta participación laboral es del 56.2% al primer trimestre de 2026, y disminuyó 2% respecto al mismo trimestre del año anterior, cuando su valor era de 58.2 por ciento.
Por su parte, la población ocupada en Jalisco cayó 1.95% a tasa anual, mientras que a nivel nacional creció 0.93 por ciento.
La población mayor a 15 años (trabajadores potenciales) es de 6.96 millones de personas, con un incremento anual de 92 mil 700 personas (1.4%), ello supondría que la Población Económicamente Activa (PEA) –aquella que tiene edad para trabajar y trabaja o busca activamente trabajo–, debería estar aumentando, sin embargo, en el primer trimestre de 2026 ha disminuido en 81 mil 500 personas (-2.0%) con respecto al primer trimestre de 2025. En cambio, la Población No Económicamente Activa (PNEA) –en edad de trabajar pero que no trabaja por voluntad, ni busca un empleo– ha aumentado en 174 mil 200 personas (6.1%).
Otro dato interesante es que esa Población No Económicamente Activa, pero no disponible (es decir que si le ofrecieran un empleo no lo tomaría) está aumentando en 160 mil 707 personas, es decir un 5.9% más y aunque la tasa de desocupación disminuyó de 1.69 a 1.60, ello no significa que hay más ocupados, sino que disminuyó el número de personas que buscan activamente un empleo y ello puede ser resultado de los apoyos económicos que da el gobierno federal, por lo que hay una menor vinculación de la población con el mercado laboral.
La informalidad laboral, que es el conjunto de personas que trabajan en unidades económicas informales y personas con empleos formales, pero sin prestaciones, seguridad social y protección laboral efectiva, sigue aumentando al pasar de una tasa del 46.9% a una de 48.6%. Ello significa, en números redondos, que 1 de cada dos ocupados está en informalidad laboral. Sin embargo, dicha tasa es menor que la de nivel nacional, que fue del 54.8 por ciento.
Finalmente, y con respecto al primer trimestre de 2025, la pobreza laboral en Jalisco aumentó 0.5% al pasar de un 22% a un 22.5 por ciento.
La pobreza laboral mide el porcentaje de la población cuyo ingreso laboral per cápita es insuficiente para adquirir la canasta alimentaria (equivalente a la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos); sin embargo, y al igual que a nivel nacional, la población jalisciense en pobreza laboral ha venido disminuyendo de un 29.6% en el primer trimestre de 2016 a un 22.5% en el mismo trimestre de este 2026.
El incremento en la informalidad laboral implica un deterioro en la calidad del empleo que sumado a la disminución de la población que busca empleo, y el aumento en la pobreza laboral, limita el crecimiento del consumo y con él la demanda interna, disminuyendo las bases del crecimiento económico, porque se han generado ocupaciones con menores ingresos, menor estabilidad y acceso limitado a la protección social.