México buscará regresar a lo que siempre ha conseguido en los mundiales, es decir, los octavos de final. Pese a que ahora, con las modificaciones en las reglas, esto significaría llegar al quinto partido, la verdad es que no se pueden echar las campanas al vuelo por llegar a esta ronda. Hay que ser claros: México está obligado a llegar no solo al quinto, sino que también por la localía, al sexto partido mundialista.
Sí, los cruces estuvieron extraños y raros, pero al final el premio para la escuadra del “Vasco” Aguirre, fue chocar con una selección bravísima como lo es la de Ecuador, una escuadra que según la clasificación fue el cuarto mejor tercero. Ya no hay tiempo para hablar de justicias, hoy el “Vasco” y sus muchachos están obligados ante su gente y su casa, a avanzar a la siguiente ronda, volver a donde siempre y ahí sí, pensar en hacer historia.
Me gustó la mentalidad de los futbolistas mexicanos, todos en el mismo canal. “No hemos ganado nada”; “lo que hicimos quedó atrás”; “esto es un torneo nuevo”; “tenemos que aprovechar la localía” y un largo etcétera. La realidad es que hoy la escuadra de Javier Aguirre, de Rafael Márquez y demás está, parece, centrada en lo que se viene.
Las dudas, son las de siempre con Aguirre: ¿Quién de central?, ¿quién de contención y volante? ¿Alvarado será carrilero o lo dejarán crear oportunidades al ataque?
Lo cierto es que, pese a que se habló mucho tiempo que las cosas estaban acomodadas para la Selección, en este momento no es tan sencillo. Ecuador no ha tenido fortuna en el ataque, pero busca, intenta, crea. Le faltaba contundencia y con Alemania dio vistos, pero aún estaba lejos.
Ya veremos en el Estadio Ciudad de México (el Azteca) cómo se ponen las cosas esta noche. Porque el “volcán tricolor” explotará, para bien o para mal.