Me llena de alegría saber todas las adecuaciones efectuadas y espacios destinados para las personas con discapacidad. Como tapatía he estado al pendiente de conocer e investigar sobre cada una de las acciones que el gobierno del Estado y las diferentes instancias que intervienen en el Mundial 2026 y en la FIFA, han realizado para hacer un evento inclusivo.
Me consta el arduo trabajo y la coordinación que se ha orquestado alrededor de este importante evento, desde hace más de 10 años que se empezó a proponer a Zapopan para ser sede del estadio, a Guadalajara para el Fan Fest, tenía la certeza de que Jalisco sería el ganador y por tanto, todos quienes vivimos o visitamos este destino.
Las adecuaciones, los cambios en la infraestructura que se solicitan y los programas de protección a grupos vulnerados establecidos para la justa deportiva, son el legado con el que todos los que nos quedamos en la ciudad seremos beneficiados después de los 90 minutos del último partido.
Ahora lo más importante es que todo lo que hemos aprendido sobre la inclusión, los cambios y programas que se implementaron, perduren para beneficio de la sociedad.
La estrategia de inclusión implementada para el torneo, tiene un claro enfoque de derechos humanos y abarca múltiples frentes fundamentales:
Siempre habrá quienes prefieran ver el “vaso medio vacío”, quejándose de lo que faltó. Pienso por supuesto, que siempre tendremos oportunidad de mejorar; considero que al hacer un análisis o evaluar los eventos encontraremos aspectos para perfeccionar.
Más allá de las controversias, considero que el Mundial 2026 ha impulsado dinámicas transformadoras previas y paralelas al torneo. Segura estoy que los eventos masivos que se planeen posteriores a este Mundial tendrán la inclusión al frente.
El éxito definitivo de este Mundial no se medirá solo por los goles anotados, sino por la consolidación de ciudades más inclusivas, respetuosas y libres de discriminación. Una vez que las luces de los estadios se hayan apagado, podremos hablar del valioso legado de este Mundial 2026.
El legado social del futbol en Jalisco, es la visibilidad que ha ganado nuestro Estado, Zapopan, Guadalajara y algunos otros destinos turísticos de nuestra Entidad, se convirtieron en el epicentro de la estrategia de derechos humanos e inclusión de la FIFA en México, al ser la primera vez que se exige un Plan de Acción estructurado para mitigar los riesgos sociales de este mega evento deportivo.
Como una de las sedes oficiales del torneo global, la capital de Jalisco asumió el compromiso de centrar la dignidad humana antes, durante y después de los partidos en el Estadio de Zapopan (Estadio Akron, ahora conocido como el Estadio Guadalajara). Mediante esfuerzos coordinados entre el Ayuntamiento de Zapopan, Guadalajara, los DIF y todas las instancias de gobierno del Estado, incluyendo la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ) y organismos internacionales, se sumaron para hacer de Jalisco la mejor sede.
La Perla Tapatía busca consolidar un modelo que proteja a las poblaciones locales frente al impacto de millones de visitantes extranjeros; Jalisco ha sentado un precedente muy importante en cuanto a inclusión se refiere, ahora está en nosotros cuidar que en los eventos –sean o no internacionales– se anteponga la inclusión de las personas con discapacidad.