Ante la decisión del gobierno de los Estados Unidos y la administración de Donald Trump, que ha decidido no ratificar el acuerdo comercial hasta el año 2042, el gobierno federal mexicano y la gestión del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, mantienen una visión positiva y firme.
Comparto lo que el tratado comercial representa como ventaja para el país en algunos apuntes:
● El T-MEC se mantiene vigente hasta 2036 y continúa siendo el principal marco jurídico-comercial de integración económica entre México, Estados Unidos y Canadá. Las tres partes mantienen su compromiso con el tratado y con la continuidad de la relación comercial de América del Norte.
● Estados Unidos no salió del T-MEC, porque cualquiera de las partes puede denunciarlo mediante aviso previo de seis meses; sin embargo, ese no es el escenario actual. Lo que inicia es un proceso de revisión previsto en el propio instrumento, por lo que no procede su extensión automática en este momento, pero el tratado continúa vigente.
● El proceso de revisión es un mecanismo institucional para evaluar el funcionamiento del tratado, atender los temas pendientes entre las partes y fortalecer la certidumbre jurídica para empresas e inversionistas de la región. La revisión no implica la terminación del tratado.
● El 1 de julio de 2026 marca el inicio del periodo de revisión. La próxima ronda de trabajo entre México y Estados Unidos está prevista para el 20 de julio de 2026, con el objetivo de avanzar en la atención de los temas de relevancia para ambas partes, definir los siguientes pasos del proceso y comunicar los resultados una vez concluida la ronda.
● El proceso se desarrolla en un contexto de diálogo y colaboración entre México, Estados Unidos y Canadá. Existe disposición de las tres partes para atender los temas planteados dentro del marco institucional del T-MEC y preservar la integración económica de América del Norte.
● Los asuntos a revisar planteados por Estados Unidos se relacionan principalmente con la pérdida de empleos en algunas manufacturas, la alta dependencia de terceros países en cadenas de suministro y el déficit comercial. Desde la perspectiva de México, estos temas pueden atenderse mediante una estrategia regional que fortalezca la producción en la región y reduzca la dependencia de importaciones provenientes de Asia.
● La agenda de México está orientada a fortalecer la competitividad regional en sectores estratégicos como semiconductores, medicamentos, cómputo y electrónica. En particular, se busca incrementar la capacidad productiva de la región y reducir dependencias externas en insumos críticos
● La reducción del déficit comercial debe abordarse a partir de una mayor producción regional, la eliminación de barreras arancelarias entre socios y una estrategia conjunta de sustitución de importaciones provenientes de Asia. Esta visión permite convertir las preocupaciones comerciales actuales en una oportunidad para profundizar la integración productiva de los tres países.
En estos términos y otros aspectos técnicos, el T-MEC seguirá siendo una oportunidad de desarrollo para México.