La temporada de lluvias 2026 aún tiene camino por recorrer. Conoce la fecha oficial en que concluye y por qué este año las precipitaciones han sido más intensas de lo habitual

Las precipitaciones continúan generando afectaciones en distintos estados del país, con inundaciones, encharcamientos y complicaciones viales derivadas de las tormentas. Ante este panorama, muchas personas se preguntan hasta cuándo se extenderá el periodo de lluvias en México.
Aunque las condiciones meteorológicas pueden variar de una región a otra, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ya estableció la fecha oficial en la que concluye la temporada de lluvias y ciclones tropicales de 2026.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), organismo dependiente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la temporada de lluvias y ciclones tropicales concluirá oficialmente el 30 de noviembre de 2026.
Esa fecha corresponde al cierre del periodo en el que normalmente se registra la mayor actividad ciclónica, fenómeno que aporta gran parte de la humedad responsable de las lluvias en el territorio nacional.
La temporada inició el 15 de mayo en el océano Pacífico y el 1 de junio en el océano Atlántico. Desde entonces, las precipitaciones se han presentado con mayor frecuencia y, en algunos casos, han provocado inundaciones y otras afectaciones.
No obstante, las autoridades recuerdan que el comportamiento del clima no sigue un calendario exacto, por lo que las lluvias podrían finalizar antes o prolongarse más allá del 30 de noviembre, dependiendo de las condiciones atmosféricas.
¿Por qué ha llovido tanto en 2026?
Especialistas señalan que la intensidad de las lluvias registrada este año responde a la interacción de distintos factores climáticos.
Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) explican que la transición entre fenómenos como El Niño y La Niña modifica los patrones de lluvia, favoreciendo cambios en la intensidad y distribución de las precipitaciones.
A ello se suma que, según expertos de Meteored, la temperatura de la superficie del mar se mantiene por encima del promedio histórico. Este exceso de calor proporciona más energía para la formación y fortalecimiento de ciclones tropicales, especialmente en el océano Pacífico, incrementando el potencial de tormentas intensas al ingresar al territorio nacional.
Además, el constante aporte de humedad desde el Pacífico y el Atlántico favorece la presencia de lluvias vespertinas en buena parte del país, sobre todo en la zona centro, donde la saturación del suelo incrementa el riesgo de inundaciones y otros problemas en áreas urbanas.