Clima
25ºC
21 julio 2026
Laura Castro Golarte
Laura Castro Golarte
"Laura Castro Golarte es periodista independiente y activa desde hace más de 40 años; politóloga y doctora en Historia Iberoamericana por la Universidad de Guadalajara. Es autora de varios libros. "

Años de negligencia y corrupción

13 julio 2026
|
00:00
Actualizada
22:14

Hace casi 50 años se fundó el Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado primero de Guadalajara, Tlaquepaque, Tonalá y Zapopan; después se modificó la ley para que el esquema fuera simplemente metropolitano en respuesta al crecimiento del área conurbada.

Estas modificaciones legales y orgánicas apenas se consumaron entre 2002 y 2013 y el propósito por supuesto que era mejorar la administración del organismo operador y, con esa acción, mejorar la dotación de agua en cantidad y calidad para la población.

Hubo cambios para constituirlo en un Organismo Público Descentralizado al empezar este siglo y esto, lo que quiere decir es que se configuró como un órgano independiente del Ejecutivo, con personalidad jurídica y patrimonio propios, autónomo, especializado y con facultades para prestar servicios y cobrar por ellos.

No tengo que abundar en argumentos, porque se podría decir que toda la zona metropolitana de Guadalajara es víctima de la mala, deficiente, negligente y corrupta operación del organismo. Los sucesivos cambios legales, lejos de contribuir a mejorar y fortalecer al SIAPA, lo han echado a perder.

Por lo menos desde 2010 –y eso a causa de la alternancia en los gobiernos tanto municipales como del Estado– empezaron a presentarse denuncias contra funcionarios del SIAPA por malos manejos. Rodolfo Ocampo, quien fuera director del Sistema en 2010 en el gobierno de Emilio González Márquez, estuvo en la cárcel; en 2011 se hizo público un fraude al Banco Interamericano de Desarrollo y desde 2012, como por arte de magia, se resolvieron querellas laborales a favor de unos 60 trabajadores que recibieron millones.

A esas alturas, el SIAPA estaba prácticamente en bancarrota, desfalcado por estos casos y por la corrupción galopante, mientras, de manera paralela, se recrudecía y empeoraba la falta de agua para Guadalajara proveniente ya, en 60 por ciento, del Lago de Chapala con una infraestructura muy vieja, fugas y desperdicios en el trayecto; y no se diga al empezar la distribución en la urbe.

El agua para los habitantes de esta ciudad a mediados del siglo pasado provenía de pozos, se conformó todo un sistema y fue el Ing. Jorge Matute Remus quien primero atinó a formalizar la dotación del servicio. Eran tiempos en los que el país vivía el mal llamado “milagro mexicano” y el pretexto de la modernización antecedía cualquier decisión, como demoler edificios “viejos” (dicho sea de paso, perdimos verdaderas joyas de la Guadalajara colonial, pero esa es otra historia).

En 1952, por su iniciativa, se creó el Patronato de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado y, cuatro años después (para tener una idea de su antigüedad), inició operaciones la planta potabilizadora de Miravalle. Fue entonces que ya se tenían en la mira, abiertamente, al Lago de Chapala y al río Santiago para convertirlos en fuentes de agua para Guadalajara. El SIAPA se constituyó en 1978.

Es una historia larga y compleja, con cambios que han dependido de estilos, presupuestos, modas, aduladores acomedidos y también técnicos valiosos a los que, lamentablemente, son a los que menos caso se les hace, desde siempre y casi para cualquier asunto, porque los políticos poderosos, del partido que sean, creen que lo saben todo. Ah y que no se sugiera siquiera reproducir obras que han sido exitosas en la Ciudad de México porque no, aquí saben qué, cómo y cuándo hacerlo, así que no tenemos metro ni un sistema de transporte acorde con el tamaño y las necesidades de esta ciudad, ni colector profundo ni viaductos ni agua limpia.

Hace ya varios lustros que al SIAPA se le deja hacer y deshacer, tanto los gobiernos municipales como el gobierno del Estado, en sucesivas administraciones; y son recurrentes las “propuestas geniales” para privatizar y cobrar todavía más cara el agua, el agua sucia que está llegando a 600 y no a 200 colonias (de dos mil) en la zona metropolitana.

Insisten, insisten e insisten y no me extrañaría nada que ahora ese sea el propósito de fondo, como se hizo con el IMSS o con Pemex. Esa estrategia de dejarlos morir para “justificar” la privatización.

En la administración de Alfaro y ahora en la de Pablo Lemus es más que evidente que el agua para los habitantes de la capital y los municipios metropolitanos no es prioridad. Tenemos que enfrentar crisis como la actual para que más o menos se intenten acciones y soluciones, aunque hasta ahora, lo que se ha dado a conocer es paliativo, nada de fondo.

Lo peor es que se trate de engañar y se afirme que son 200 cuando en realidad son 600 colonias y millones de habitantes afectados de todos los puntos cardinales; y que no se quieran dar a conocer los resultados de los análisis y estudios de la Comisión para la Protección de Riesgos Sanitarios, CoprisJal que, ahora lo sabemos, desmienten declaraciones previas del gobierno del Estado. Y no sirve de consuelo que no se hayan presentado más casos de gastroenteritis o de conjuntivitis. Los efectos que causa la ingesta de metales pesados y peligrosos, de los que contiene el agua en Guadalajara, no se notan de un día para otro, se acumulan (claro que dentro de unos años ellos ya no estarán en el gobierno y que el que sea que esté cargue con eso).

Esto saltó desde el año pasado. Han transcurrido siete meses, Mundial de por medio, y las cosas siguen igual o peor, porque cortarle la cabeza al anterior director y quitarles dinero a los municipios del interior del Estado para dárselo al SIAPA, la friolera de mil millones de pesos, no ha servido de nada. Ahora se habla de que se necesitan 25 mil millones.

Ahora los reflectores se están direccionando hacia el gobierno federal y esto es noticia, simple y sencillamente, de que el gobierno del Estado no tiene idea de qué hacer ni cómo; está pasando la bolita de una responsabilidad que tenía que haber atendido desde hace décadas pero ha privado la negligencia, el no querer saber, cruzarse de brazos y voltear para otro lado. La información sobre el agua sucia de Guadalajara es nota internacional, eso es una crisis gobernador Lemus. Y estaría bien que mientras hay respuesta de la Federación se transparente cuanto antes el destino de esos mil millones de pesos cuyo ejercicio no se nota por ningún lado.

Una vez más, el desdén y menosprecio de las demandas y preocupaciones ciudadanas es rampante, descomunal y burdo por parte de quienes se dicen autoridades en Jalisco. De agua sucia y contaminada tendrían que defendernos y cuidarnos; dar la cara, actuar con responsabilidad y sentido de urgencia, ya. Algún día se tiene que empezar a cambiar esa línea que se ha mantenido durante años de corrupción y negligencia. Es el día.

*Las opiniones y contenidos en este texto son responsabilidad total del autor y no de este medio de comunicación.
Logo Quiero Tv
Canal de televisión que trasmite contenidos de noticias, deportes y entretenimiento por sistemas de paga desde 1994 y ahora por señal abierta en el canal 10.1 para el Área Metropolitana de Guadalajara.
Redireccion a facebook Quiero Tv
Redireccion a X Quiero Tv
Redireccion a instagram Quiero Tv
Redireccion a youtube Quiero Tv