En Jalisco agarramos el “toro por los cuernos” y buscamos generar las mejores soluciones para enfrentar los retos que implica el crecimiento de una metrópoli como Guadalajara y la necesidad de dotar de servicios a la población, uno de ellos el agua. Lo hemos hecho solos, porque las y los jaliscienses no han sido una prioridad para el gobierno federal.
El gobernador Pablo Lemus, anunció hace un par de días, la inversión que hará el Estado en acciones inmediatas para dotar de agua de calidad a colonias afectas por el suministro líquido con sedimentos, a través de la rehabilitación de la planta potabilizadora de Miravalle, el “bypass” en el sistema antiguo de La Calera en el acueducto Chapala-Guadalajara, esto adicional al abasto con pipas a los hogares.
Además, se entregó al Congreso local el Plan Hídrico del Estado con medidas de solución a corto, mediano y largo plazo que permitan contar en la ciudad con agua potable, sin privatizar el servicio.
Lo anterior, como dijo el gobernador Lemus, porque en Jalisco seguiremos trabajando y solucionando los problemas de mayor preocupación para la gente del Área Metropolitana de Guadalajara, con visión técnica y de corto y largo plazo.
Así lo asumimos también en el Gobierno de Guadalajara, por lo cual, le entramos a aportar lo que nos corresponde, por un lado, generando programas de apoyo a la población con la entrega de tinacos, pastillas de cloro y filtros. Pero también, asumiendo la responsabilidad que le toca al municipio cubriendo cuotas de pago por el servicio del agua al SIAPA.
Además, nuestra presidenta Vero Delgadillo, acudió este miércoles al Senado de la República para hacer un llamado al Congreso de la Unión para restituir, como ya lo había expresado anteriormente, el Fondo Metropolitano que permita a los municipios hacer frente a los retos que implica el crecimiento de las urbes.
Así como Guadalajara comparte esta responsabilidad con el Estado, también debemos destacar el paso histórico que dio la rectora de la Universidad de Guadalajara para cumplir con el pago del servicio de agua que reciben los edificios de la casa de estudios, incluidos el Auditorio Telmex y el Centro Cultural Universitario.
Pero, ¿y la federación? Ni Guadalajara, ni el Estado de Jalisco han visto un peso federal para resolver los problemas prioritarios en nuestra Entidad.
Nadie puede mantenerse al margen de la crisis que vivimos hoy las y los jaliscienses. ¿Dónde están quienes critican al gobierno de Jalisco por la calidad de agua?, pero que no predican con el ejemplo asumiendo lo que les corresponde, por ejemplo, pagando por el servicio en edificios institucionales.
Ya es tiempo de que el gobierno federal vea a Jalisco, no con fines electorales como lo hacen cada cierto tiempo enviando un ejército de operadores, sino para atender y resolver en colaboración con los gobiernos estatal y municipales, las principales necesidades de nuestro Estado. Entrémosle todos por el agua limpia para Guadalajara.