Las primeras acciones de justicia elemental en la crisis por la mala calidad del agua empezaron a llegar desde ayer a diferentes puntos de Guadalajara: plantas de tratamiento transportables y provisionales que purifican agua en las colonias, los primeros garrafones de agua limpia y pipas con agua que no sea turbia ni con malos olores. Así es como comenzaron a remediar el daño en un operativo que, como se anunció, estará financiado con 100 millones de pesos mientras se realizan los trabajos que eliminen el problema en el corto plazo.
Mientras tanto, en el Congreso del Estado, los diputados de la Comisión legislativa de Hacienda aprobaron la aplicación de un mecanismo de descuento del 80% a las tarifas del SIAPA, en las colonias donde se haya registrado agua turbia o con malos olores.
La propuesta, sin embargo, debe pasar por la aprobación del pleno, aunque no parece que haya diputados que vayan a votar en contra.
Hay condiciones: el beneficio será para domicilios particulares y pequeños negocios, y el listado de colonias que recibirán el beneficio se revisará mensualmente mientras persiste el problema, con base en el listado de lugares que presentaron queja en la Comisión Estatal de Derechos Humanos.
En la misma sesión de la comisión legislativa se aprobó la iniciativa para eliminar multas y sanciones a quienes tienen deuda con el SIAPA, a fin de avanzar en el cobro de la “cartera vencida”. Se estima que en el mejor escenario, el organismo operador del agua recuperaría alrededor de 320 millones de pesos.
Se trata de las primeras acciones concretas para enfrentar una problemática que es crítica en muchos sentidos y que estaba creciendo y expresándose con manifestaciones y un creciente descontento social.
Mientras tanto, también aumenta de volumen la diferencia de posturas entre el gobierno del Estado y la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum. Este 16 de julio el director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Efraín Morales, aseguró en la rueda de prensa mañanera que sí hay diálogo con autoridades de Jalisco y el organismo sí está colaborando en procesos de saneamiento del Río Lerma y en la solución de la crisis hídrica en la Zona Metropolitana de Guadalajara.
Del lado jalisciense, sin embargo, se insiste en solicitar recursos económicos para las obras de ampliación de plantas potabilizadores y el acueducto de Chapala a Guadalajara. Aparentemente, se trata de una discusión que tomará bastante tiempo porque desde Palacio Nacional se están asignando tareas a diferentes actores de Morena (funcionarios y diputados federales) para que argumenten en favor de la postura federal.
Mientras el proceso político avanza en su ruta, lo más importante es mantener el pulso y la exigencia en soluciones de fondo, que permitan recuperar permanentemente la capacidad de abasto de agua potable para la ciudad.