La fuente principal de esta columna es un capítulo sobre complejidad en los sistemas de salud (1), su autor es un destacado médico general en el campo de la investigación científica (2). Los datos que aporta tienen importancia práctica para la medicina general/familiar. Se relata que en 1992 en EE.UU. fueron detectadas más de 2,000 mujeres asesinadas y miles severamente golpeadas por sus parejas. Las secuelas de la violencia de pareja (VP) van desde síndrome de estrés postraumático, depresión, miedos, baja autoestima, uso de drogas y suicidio. Las mujeres que sufren VP usan mucho los sistemas de salud, sufren de anemia, fatiga crónica, trastornos gastrointestinales y menstruales, y tienen muchos síntomas sin patología detectable.
Los niños de estas familias pueden sufrir abuso también, y suelen tener conductas desajustadas en la escuela, deficiente salud física y trastorno del sueño. En la adolescencia suelen ser ansiosos, agresivos, y de adultos suelen ser violentos. El predictor más consistente para ser golpeador o víctima es haber presenciado violencia familiar en la vida cotidiana, dato que concuerda con la Teoría de la Falla Básica, de Michael Balint (3), en cuanto que los primeros 8 años de vida conforman gran parte de nuestra futura salud física y mental.
Lo que se sabía antes del inicio de la investigación del autor
Estudios previos han mostrado que la VP estás asociada al consumo de alcohol y drogas. Y que no es privativa de parejas heterosexuales. También se ha encontrado violencia en parejas de lesbianas. También es sabido que el proceso de las mujeres para pedir ayuda es complejo; se busca ayuda hasta que se llega a un “punto de no retorno”. El investigador hizo un estudio para ver qué explicaciones teóricas ayudan a comprender esta forma de violencia.
Las tres teorías del origen de la violencia de pareja
Hay tres teorías que buscan explicar la VP. La Teoría del Ciclo de Violencia es una secuencia de acumulación de tensión, seguida de una explosión violenta y vuelta a una fase de calma, respiro, cariño, incluso intimidad de la pareja. La Teoría de la Violencia Como Sistema, consiste en que la interacción de la pareja tiene una tasa de retroalimentación (una respuesta de la pareja agredida) que reduce o perpetúa la violencia, hasta el agotamiento y la sumisión total. La Teoría de la Rueda de Control y Poder incluye ocho factores: el control económico, amenazas e intimidación, abuso emocional, aislamiento, la culpabilización, la negación o minimización de la violencia, uso de los niños como presión, enarbolar el privilegio masculino. En el control se incluyen las relaciones intrusivas. Este tipo de sistema de violencia es impredecible, como también son impredecibles los efectos de las intervenciones externas.
Se estudió a 16 mujeres que sufrieron violencia de pareja en el mes previo. Les pidieron que registraran su evaluación diaria de la violencia por 8 semanas. Que anotaran su ansiedad, sensación de acoso, peleas verbales, consumo de alcohol, sentido de cercanía, y violencia física.
Particularidades de los casos explicados por cada teoría
Violencia por ciclos periódicos: Las mujeres bajo este patrón se habían casado casi de inmediato después de iniciar la relación, y los ciclos de violencia ocurrieron muy pronto en la pareja. El ambiente hogareño era positivo en general y la violencia no era frecuente. Las situaciones de estrés y dificultades de la vida diaria fueron factores importantes en la presentación de los ciclos violentos.
Dinámica familiar caótica (Teoría de sistemas familiares): Fue el tipo de violencia que más tiempo duró de acuerdo con la duración del matrimonio (en promedio 10 años). El ambiente familiar era caótico, de muchas dificultades y peleas verbales, la violencia muy frecuente (66% de los días), incluían empujones y cachetadas. Una cosa extraña fue que en este grupo las mujeres tuvieron la mayor sensación de cercanía la semana previa a la golpiza. La ingesta de alcohol del día anterior fue significativa, pero, curiosamente no había sensación de estrés en el ambiente familiar. (Cómo si se hubieran acostumbrado a las relaciones ríspidas).
Teoría de la rueda del poder y el control: Este tipo de violencia fue el de mayor severidad, con puñetazos, puntapiés. El sentido de cercanía era mínimo. Ocurrió en las mujeres con el menor tiempo de matrimonio y la violencia iniciada muy tempranamente en la relación. La violencias fue en 35% de los días del estudio. Se asoció con las peleas verbales y el estrés.
Hasta aquí se infiere que la violencia de pareja obedece no a una, sino a muchas causas y que en gran parte no es previsible cuando se forma una pareja. La semana próxima describiré los cambios de mentalidad y de actitud que el estudio detonó en las mujeres participantes en el estudio.
Conclusiones
Esta columna señala la improcedencia del pensamiento simple cuando se abordan problemas relacionados con muchas variables (cada persona es una historia de vida y dos personas interaccionan de infinidad de maneras, y su dinámica varía con el tiempo y la presencia de otras personas y niños). En este sentido, la clasificación de la familia en tipografías demográficas es una intervención simplista. Seguimos la explicación la semana próxima.
Referencias
(1). Katerndahl, D. A. (2013). Understanding intimate partner violence through its dynamics. En J. P. Sturmberg, & C. M. Martin, Handbook of systems and complexity in health (págs. 335-354). New York: Springer.
(3). Ramírez Villaseñor, I. (2026). La teoría de la falla básica de Balint, medicina general y salutogénesis. “Archivos En Medicina Familiar”, 28 (1), 41–46. https://doi.org/10.62514/amf.v28i1.210