Está por colocarse la primera piedra del primer desarrollo del programa “Legado”: 200 departamentos en la zona de San Isidro, en Zapopan. Se trata de una iniciativa con un profundo sentido de justicia institucional concebida para brindar vivienda a nuestros policías. El proyecto estatal atiende un vacío técnico de origen: al percibir un ingreso superior a dos salarios mínimos, las y los policías no son sujetos de crédito en la vertiente federal del programa de vivienda de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Sin embargo, donde la sociedad ve un avance legítimo en favor de quienes arriesgan la vida por la seguridad de todos, la oposición local encuentra una oportunidad para el chantaje político. En un afán estrictamente electoral, operadores de la 4T se han dedicado a agitar a un grupo de vecinos para descarrilar la obra. Detrás del montaje de un toldo en el predio y del bloqueo con automóviles para impedir los trabajos, se observan las manos de la diputada suplente de Morena, Diana Ascencio; el regidor Mauro Lomelí; el diputado Enrique Velázquez, y el exsecretario del Ayuntamiento de Tonalá, Manuel Salvador Romero Cueva.
El diseño del boicot es transparente: buscan forzar la confrontación y esperan el desalojo para victimizarse ante los micrófonos. La inconsistencia de sus exigencias raya en el absurdo. Argumentan que el predio debería ser un parque, omitiendo que existe uno a tan solo 200 metros; reclaman una escuela, cuando hay un plantel a 100 metros; y afirman, sin exhibir un solo peritaje o prueba, que la obra colapsará los servicios públicos de la colonia.
Lo más ilustrativo es el cínico doble rasero. Mientras en Zapopan buscan sabotear el proyecto y privar de techo a los policías, guardan un silencio cómplice ante desarrollos que el Infonavit ejecuta en predios con características idénticas en varios puntos de Jalisco. Ahí no hay regidores ni diputados de Morena pegando el grito en el cielo ni estorbando el paso de la maquinaria.
Atentar contra la tranquilidad y el patrimonio de las familias de los policías para arañar un par de votos no solo delata una enorme ruindad; confirma que para la 4T local la agitación partidista siempre estará por encima de las causas de la ciudadanía.