La realidad que viven los municipios contrasta con el discurso del gobierno federal. Mientras se presume estabilidad financiera, los ayuntamientos enfrentan cada día menos recursos para atender servicios básicos e infraestructura que demandan las familias jaliscienses.
No es un asunto político, sino de hechos. Más de 800 millones de pesos destinados a programas fundamentales para los municipios de Jalisco permanecen retenidos o han sido recortados. Esto afecta a municipios metropolitanos como Guadalajara, Zapopan, San Pedro Tlaquepaque y Tlajomulco, pero también a municipios del interior del Estado, donde cada peso tiene un impacto directo en la calidad de vida de la población.
El caso del Programa de Devolución de Derechos (PRODER) resulta inadmisible. Municipios y organismos operadores invirtieron recursos propios para ejecutar obras de agua y saneamiento conforme a las reglas de la Conagua, pero la federación mantiene pendiente el reintegro de 232.7 millones de pesos, obligando a los gobiernos locales a descapitalizarse.
A esto se suma la reducción del 10% al Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS), que representa una afectación de 547.1 millones de pesos durante 2025 y 2026. Menos recursos significan menos obras de agua potable, drenaje, pavimentación e infraestructura para las comunidades que más lo necesitan.
Alcaldes, especialistas y analistas coinciden en que el centralismo presupuestal está debilitando a los municipios. Cuando la Federación incumple o retrasa recursos, las obras se frenan, aumenta la presión sobre las finanzas locales y los ciudadanos terminan pagando las consecuencias.
Cuando un municipio pierde recursos, no pierde un partido político; pierden las familias que esperan mejores servicios, los productores que requieren caminos dignos y las comunidades que siguen esperando infraestructura básica.
En Acción Nacional defendemos el municipio libre, fundamento del federalismo establecido en el artículo 115 constitucional. Los municipios no pueden ser tratados como simples ejecutores de decisiones tomadas desde el centro del país, mientras se concentran cada vez más recursos en la federación.
Desde el PAN Jalisco respaldamos a los 125 municipios del Estado, sin distingos partidistas. Exigimos que se liberen los recursos que por ley les corresponden y que el presupuesto deje de utilizarse como un instrumento de control político.
Esta situación contrasta con la decisión del gobierno federal de concentrar miles de millones de pesos en grandes proyectos como el Tren Maya, la Refinería Olmeca en Dos Bocas y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, obras que han requerido recursos muy superiores a los originalmente presupuestados y que siguen representando elevados costos para las finanzas públicas.
Mientras el gasto se centraliza en estos proyectos, los municipios enfrentan recortes y retrasos para atender necesidades tan básicas como el agua potable, el drenaje, la pavimentación y la infraestructura social.
Los municipios no piden privilegios; exigen justicia presupuestal. Defenderlos es defender el federalismo, la autonomía local y el bienestar de millones de jaliscienses.