El número de personas fallecidas por el terremoto de magnitud 7.1 registrado esta semana en el suroeste de Japón aumentó a 34, informó este jueves el gobierno del país

El número de personas fallecidas por el terremoto de magnitud 7.1 registrado esta semana en el suroeste de Japón aumentó a 34, informó este jueves el gobierno del país. El portavoz gubernamental, Minoru Kihara, precisó que la cifra incluye casos cuyas causas de muerte aún permanecen bajo investigación para determinar si están relacionadas con el sismo.
El movimiento telúrico ocurrió el martes en la prefectura de Kumamoto y ocasionó daños en viviendas, incendios y afectaciones en los servicios básicos. Además, decenas de personas permanecen sin electricidad ni suministro de agua en distintas zonas de la región afectada.
Las labores de búsqueda continúan en la ciudad de Kashima, donde equipos de rescate trabajan entre los escombros de un centro comercial colapsado para localizar a posibles sobrevivientes. Las autoridades mantienen desplegados cuerpos de emergencia mientras avanzan las tareas de remoción de estructuras.

El sismo alcanzó el nivel máximo, siete, en la escala japonesa de intensidad sísmica Shindo, utilizada para medir la fuerza con la que se perciben los terremotos. También provocó daños en carreteras, edificios y otras infraestructuras, además de la suspensión temporal del servicio de trenes de alta velocidad en la región.
Las autoridades japonesas indicaron que miles de personas permanecen en centros de evacuación habilitados tras el desastre, mientras continúan las evaluaciones sobre los daños materiales. Hasta el momento no se han reportado anomalías en las centrales nucleares ubicadas en la zona afectada.
Japón se encuentra en una de las regiones con mayor actividad sísmica del mundo debido a su ubicación sobre el denominado Anillo de Fuego del Pacífico. La prefectura de Kumamoto ya había enfrentado una emergencia similar en 2016, cuando dos terremotos dejaron cientos de personas fallecidas y miles de lesionados.