La guerra del agua en Jalisco, esa batalla por parte de grupos ciudadanos y partidos opositores contra las autoridades locales, está a punto de entrar a una nueva fase.
Lo digo porque este martes la Comisión Estatal de Derechos Humanos en Jalisco dio a conocer una lista de 243 colonias de la Zona Metropolitana de Guadalajara que podrían recibir 80 por ciento de descuento en el pago al SIAPA por recibir líquido fuera de norma para el uso cotidiano.
Ahora falta definir cuántas de esas 243 colonias serán palomeadas para recibir la rebaja en el cobro.
La lista ya está, pero se quedó corta de la expectativa que se alimentó en noticias y redes sociales, una expectativa que sumaba hasta 600 colonias que, según unos y otros, eran las que recibirían descuento.
Hoy sabemos que esa presunción de que 600 colonias tendrían descuento se redujo a poco más de una tercera parte, y eso dejará insatisfechos a muchos. Y aquí es donde entran a la batalla los grupos ciudadanos y, sobre todo, los partidos opositores.
Más temprano que tarde comenzarán las críticas al listado reducido, y se acusará a las autoridades, me refiero al gobierno estatal y al SIAPA, de reducir la lista de manera intencionada para que el descuento no llegue a toda la población que, insisto, se presume sería beneficiada.
Estas críticas forman parte del manual de todo partido político opositor. Se trata de magnificar los problemas, que de por sí son grandes, para usarlos electoralmente rumbo al proceso de 2027.
Así que no se sorprenda de la andanada de descalificaciones que vendrán contra todo lo que esté relacionado con el tema del agua para consumo humano en la zona metropolitana.
Así es la política.
Eso sí: los responsables del líquido no pueden zafarse de su responsabilidad de dar agua limpia para todos. De eso sí no se escapan.