Aunque en un principio soñaba con estudiar Medicina General, las circunstancias lo llevaron por otro camino

Como terapeuta físico, para Arturo Ismael Reyes Bustos es una gran satisfacción y orgullo ver los avances en la salud de sus pacientes y cómo gracias a su labor se reintegran a su vida social y productiva.
Arturo está a punto de cumplir 24 años de servicio en la Unidad de Rehabilitación Física de la Dirección de Servicios Médicos del Sistema DIF Estatal, donde se dedica a ayudar a las personas a recuperar su movilidad, su independencia y, en muchos casos, la confianza para volver a disfrutar la vida.
Aunque en un principio soñaba con estudiar Medicina General, las circunstancias lo llevaron por otro camino. Siguiendo el consejo de su padre, decidió cursar la carrera de Terapia Física en su natal Ciudad Victoria, Tamaulipas. Fue una decisión que marcaría para siempre su destino.
Arturo recuerda con claridad el día que acudió a solicitar información sobre la carrera. Quien lo atendió era una persona con secuelas de poliomielitis. Antes de despedirse, le dijo unas palabras que quedaron grabadas en su memoria: “Cuando egreses de la carrera, vas a atender a alguien como yo, a personas con discapacidad”.
Con el paso de los años comprendió el verdadero significado de aquella frase.
Tiempo después, llegó a Aguascalientes con algunos de sus maestros y compañeros que fueron contratados en el Sistema DIF Estatal. Motivado por esa referencia, Arturo llamó para preguntar si existía alguna oportunidad laboral para él. La respuesta fue positiva y comenzó una nueva etapa en su vida.
Desde entonces, ha dedicado casi dos décadas y media de servicio en la Unidad de Rehabilitación Física de la Dirección de Servicios Médicos del DIF Estatal, donde cada día confirma que eligió la profesión correcta.
Para él, no hay mayor recompensa que ver cómo una persona recupera movimientos que creía perdidos, vuelve a realizar actividades cotidianas o se reintegra a su vida familiar, social y laboral.
“Es algo que no tiene precio. Disfruto mucho mi trabajo como terapeuta; siempre trato de ofrecerles lo mejor de mí a mis pacientes”, comparte.
A lo largo de su experiencia también aprendió una valiosa lección: la discapacidad puede formar parte de la vida de cualquier persona, ya sea desde el nacimiento o como consecuencia de una enfermedad o un accidente.
“Todos tenemos un boleto para vivir una situación así. Por eso es importante informarnos, sensibilizarnos y ser empáticos con las personas con discapacidad”, señala.
Con la misma vocación que lo ha acompañado durante todos estos años, Arturo invita a quienes enfrentan problemas de movilidad a acercarse a la Unidad de Rehabilitación Física de la Dirección de Servicios Médicos del Sistema DIF Estatal, ubicada en la avenida Mahatma Gandhi s/n, esquina con República de Paraguay, en el fraccionamiento Agricultura.
Para mayores informes, las personas interesadas pueden comunicarse al teléfono 449 910 25 85, extensión 6590.