El peso mexicano mantuvo su fortaleza frente al dólar el jueves, al cotizar cerca de 17.04 pesos por dólar, una apreciación de 0.05%.

El peso mexicano mantuvo una ligera ventaja frente al dólar, en una jornada marcada por la reacción de los mercados a los recientes datos de inflación en Estados Unidos y por una menor expectativa de un incremento en las tasas de interés de la Reserva Federal (Fed) durante septiembre.
La moneda mexicana cotizó alrededor de 17.04 pesos por dólar, lo que representó una apreciación de 0.05 por ciento frente al precio de referencia de LSEG de la jornada previa, cuando se ubicó en 17.05 unidades. Con este comportamiento, el peso permaneció en niveles no vistos desde mayo de 2024.
“Estamos bien. Yo les dije que el segundo semestre iba a despegar más la economía, porque están iniciando muchas obras públicas que por distintas razones, sobre todo burocráticas, se retrasaron. Entonces, va-vamos bien y cada mes va a estar mejor”, declaró la Sheinbaum ante la cotización de 16.98 pesos por dólar en operaciones al mayoreo este viernes.
El comportamiento del tipo de cambio estuvo relacionado con las señales provenientes de la economía estadunidense. El Índice de Precios al Consumidor (CPI) de julio mostró un incremento anual de 3.4 por ciento, frente al 3.5 por ciento registrado en junio. En tanto, la inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, avanzó 2.5 por ciento anual.
A estos datos se sumó el reporte de inflación al productor publicado el jueves, que mostró una evolución menor a la esperada y contribuyó a moderar las apuestas de los operadores respecto a un posible aumento de las tasas de la Fed en septiembre.
En el mercado internacional, el dólar acumulaba hasta ese momento un avance de aproximadamente 0.4 por ciento en la semana frente a una canasta de seis principales divisas. De mantenerse esta tendencia, la moneda estadunidense se encaminaría a registrar su primera ganancia semanal en tres semanas.
Pese a ello, el movimiento del dólar se mantenía dentro de un rango relativamente estrecho, en un periodo en el que la actividad de los mercados suele disminuir por la temporada vacacional de agosto.
La atención de los inversionistas permanece puesta en los próximos indicadores económicos de Estados Unidos, particularmente aquellos relacionados con inflación y empleo, debido a que serán determinantes para la decisión de política monetaria de la Reserva Federal en septiembre.
Para el peso mexicano, la expectativa sobre las tasas estadunidenses constituye uno de los principales factores externos que pueden influir en el tipo de cambio. Una menor probabilidad de aumentos en los costos de financiamiento en Estados Unidos puede reducir el atractivo relativo del dólar y favorecer a monedas de mercados emergentes, aunque el comportamiento puede cambiar conforme se publiquen nuevos datos económicos.