Bajo el lema “sueño sin fronteras”, la columna de más de 500 personas partió de la ciudad de Tapachula, Chiapas

Una caravana migrante avanzaba el viernes por el sur de México: su destino es la capital mexicana y no Estados Unidos, de donde muchos fueron deportados.
El objetivo es regularizarse y establecerse en la capital o en la zona fronteriza para estar cerca de sus familiares que aún viven allá.
Bajo el lema “sueño sin fronteras”, la columna de más de 500 personas partió de la ciudad de Tapachula, Chiapas, fronteriza con Guatemala y donde organizaciones civiles estiman que hay miles de extranjeros varados a la espera de papeles.
Ante las duras políticas migratorias del presidente estadounidense Donald Trump, estos contingentes renuncian a cruzar ilegalmente y ahora buscan oportunidades de trabajo en alguna ciudad grande o una localidad del norte de México.
“Me quiero acercar a la frontera con Estados Unidos para estar cerca de ahí, pues allá dejé todo, familia, carro, todo”, relató a periodistas el cubano Frank Martínez, quien en mayo fue deportado tras vivir 26 años en Arizona, donde trabajaba en construcción.
Explicó que un amigo de Ciudad de México le ofrece un mejor trabajo. Dejó Tapachula, donde apenas le pagan para comprar la comida del día.
“Quiero regresar” a Estados Unidos, “pero voy a esperar a que salga él (Trump)”, dijo.