Oyo Rukidi IV, monarca del tradicional reino de Tooro y reconocido por sus seguidores como “el rey más joven del mundo”, en Uganda, murió a los 34 años

Oyo Rukidi IV, monarca del tradicional reino de Tooro, en Uganda, murió a los 34 años, informó el primer ministro de la región. El soberano era reconocido por sus seguidores como “el rey más joven del mundo” y en 2025 fue incluido por el Guinness World Records como el monarca en ejercicio de menor edad.
Rukidi IV llegó al trono en 1995, cuando tenía apenas tres años, después de la muerte de su padre a causa de un ataque cardíaco. Aunque asumió formalmente la posición desde entonces, tomó el control pleno de la monarquía al alcanzar la mayoría de edad en 2010.
El anuncio de su fallecimiento fue realizado por Calvin Armstrong Rwomiire Akiiki, primer ministro del reino, quien calificó la muerte como una pérdida para la familia real, la población de Tooro y Uganda. Horas antes, las autoridades tradicionales habían informado que el monarca se encontraba en estado crítico en Estados Unidos y habían pedido mantener la calma.

Fuentes cercanas a la familia señalaron que Oyo Rukidi IV había sido hospitalizado debido a un cáncer. El rey no estaba casado, de acuerdo con el primer ministro, aunque dejó un príncipe heredero cuya existencia no era conocida públicamente. Su identidad será dada a conocer siguiendo las tradiciones del reino.
Tooro, también conocido como Toro, se encuentra en el oeste de Uganda, cerca de la frontera con la República Democrática del Congo. La región forma parte de los cinco reinos tradicionales reconocidos por el gobierno de Uganda, cuyas funciones son principalmente culturales.
La muerte de Oyo Rukidi IV ocurre en un contexto en el que las monarquías tradicionales continúan formando parte de la vida cultural de varios países africanos. En otros países existen reinos tradicionales reconocidos por los gobiernos, aunque sin ejercer funciones de Estado.