De acuerdo con información de The Art Newspaper, dos hombres ingresaron al museo como visitantes comunes, compraron entradas y llegaron hasta la vitrina donde se encontraba la pieza.

Un collar de diamantes que perteneció a la reina egipcia Nazli fue robado del Museo de Artes Aplicadas (MAK) de Viena, Austria, durante la noche del 27 de agosto, en un hecho que vuelve a poner bajo los reflectores la vulnerabilidad de las piezas históricas exhibidas en instituciones culturales.

De acuerdo con información de The Art Newspaper, dos hombres ingresaron al museo como visitantes comunes, compraron entradas y llegaron hasta la vitrina donde se encontraba la pieza. Sin cubrir sus rostros, utilizaron un martillo para romper el cristal, tomaron el collar y abandonaron el recinto.
Las cámaras de seguridad registraron el robo y las autoridades austriacas ya investigan el caso. Además, Interpol incorporó la joya a su base de datos internacional de obras de arte robadas, con el objetivo de facilitar su localización.
El collar fue diseñado por la prestigiosa casa francesa Van Cleef & Arpels en 1938 para la reina Nazli. La pieza está elaborada en platino y cuenta con 673 diamantes, características que la convirtieron en una de las creaciones más destacadas de la firma.
Nazli lo llevó junto con una tiara a juego durante la boda de su hija, la princesa Fawzia, con el entonces príncipe heredero de Irán, Mohammad Reza Pahlaví, en 1939.
La joya formaba parte de la exposición “Glanzstücke: Van Cleef & Arpels High Jewellery x Masterpieces from the MAK Collection”, una muestra que reúne alrededor de 500 piezas entre joyería, relojes y otros objetos de alto valor.
Tras el robo, el museo cerró temporalmente la exposición, aunque volvió a recibir visitantes al día siguiente.

La historia del collar está ligada a uno de los episodios más importantes de la monarquía egipcia del siglo XX. Nazli Sabri se convirtió en reina de Egipto al casarse con el rey Fuad I en 1919. Durante su vida en la corte fue conocida por su gusto por la moda, las joyas y la cultura europea.
Tras la muerte de Fuad I, en 1936, su hijo Farouk ascendió al trono y Nazli conservó su título de reina madre. Sin embargo, la monarquía egipcia llegó a su fin en 1952, cuando Farouk abdicó tras la revolución que transformó el sistema político del país.
Nazli dejó Egipto y posteriormente se estableció en Estados Unidos. En medio de dificultades económicas, en 1975 decidió vender en Sotheby’s algunas de sus joyas más importantes: el collar alcanzó entonces los 140 mil dólares, mientras que la tiara se vendió por 127 mil 500 dólares.
Cuatro décadas después, el collar volvió a Sotheby’s. En 2015, la pieza fue subastada nuevamente y alcanzó un precio de 4.3 millones de dólares, reflejo tanto de su valor material como de su importancia histórica y artística.
Una pieza con memoria familiar
Tras conocerse el robo, Fawzia Farouk, bisnieta de la reina Nazli, expresó su preocupación por la desaparición de la pieza. El 29 de agosto señaló que el collar representa no solo una obra excepcional de la alta joyería, sino también un fragmento de la historia de su familia y del patrimonio cultural de Egipto.
El caso se suma a otros robos recientes de piezas artísticas en Europa, entre ellos la sustracción de pinturas renacentistas de un museo en Sicilia y el robo de joyas históricas de la realeza francesa ocurrido en el Louvre en octubre de 2025.