Tiger Woods se declaró culpable de cargos relacionados con conducción descuidada y temeraria por un accidente automovilístico ocurrido en marzo en Florida

Tiger Woods se declaró culpable este miércoles de cargos relacionados con conducción descuidada y temeraria por un accidente automovilístico ocurrido en marzo en Florida. El acuerdo alcanzado con las autoridades le permitirá evitar el cargo más grave de conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas, aunque contempla la suspensión de su licencia durante cinco años.
Durante una audiencia en el Tribunal del Condado de Martin, en Stuart, Florida, el juez le advirtió al golfista que cualquier intento de conducir durante el periodo de suspensión podría llevarlo a prisión. Woods aceptó los términos del acuerdo y quedó sujeto a las condiciones establecidas por las autoridades.
El accidente ocurrió cerca de la residencia del deportista en Jupiter Island, cuando el vehículo que conducía chocó contra un remolque que era arrastrado por una camioneta. Según las autoridades que acudieron al lugar, Woods se encontraba bajo los efectos de sustancias y llevaba consigo medicamentos analgésicos opioides.

En un inicio, el ganador de 15 títulos de Grand Slam se declaró inocente de los cargos menores por conducir bajo la influencia de sustancias y provocar daños a la propiedad, además de negarse a realizar una prueba legal. Ante los investigadores, explicó que utilizaba su teléfono móvil y cambiaba de emisora de radio cuando ocurrió el choque.
Después del incidente, Woods anunció que se retiraría de manera temporal de la actividad pública para concentrarse en su recuperación. Un juez autorizó posteriormente su traslado al extranjero para ingresar a un centro especializado, presuntamente localizado en Suiza.
Woods también enfrenta antecedentes médicos derivados del accidente automovilístico que sufrió en California en 2021, además de múltiples operaciones de espalda y piernas.