El Atlántico llega al periodo de mayor actividad de la temporada sin registrar huracanes. Su Energía Ciclónica Acumulada se encuentra en el nivel más bajo desde 1941. ¿Por qué se han formado menos tormentas en 2026?

La temporada de ciclones tropicales de 2026 avanza de manera inusual en el océano Atlántico. A las puertas del periodo que estadísticamente concentra la mayor actividad, la cuenca no ha registrado ningún huracán y un indicador utilizado para medir la energía de estos fenómenos se encuentra en su nivel más bajo en 85 años.
Hasta ahora se han formado solamente cinco tormentas tropicales de corta duración, mientras que la Energía Ciclónica Acumulada (ACE, por sus siglas en inglés) se ubica en 4.4, la cifra más baja registrada para este punto de la temporada desde 1941.
¿Qué está pasando con los huracanes en el Atlántico?
Las condiciones atmosféricas han dificultado que los sistemas tropicales consigan organizarse y evolucionar hasta convertirse en huracanes.
Entre los factores que han contribuido a la baja actividad se encuentran el aire seco, una atmósfera estable y una fuerte cizalladura del viento.
La cizalladura ocurre cuando los vientos presentan diferentes velocidades o direcciones dependiendo de la altura. Estas variaciones pueden interferir con la estructura de una tormenta e impedir que continúe fortaleciéndose.
Las ondas tropicales que avanzan desde África hacia el oeste también han encontrado condiciones poco favorables para desarrollarse.
De acuerdo con el meteorólogo Phil Klotzbach, responsable del pronóstico estacional de la Universidad Estatal de Colorado, durante 2026 se han registrado niveles inusualmente altos de cizalladura.
“Este año estamos batiendo todo tipo de récords de cizalladura”.
Atlántico llega a septiembre sin huracanes
Hasta el momento, la temporada ha dejado cinco tormentas tropicales: Arthur, Bertha, Cristóbal, Dolly y Edouard.
Arthur, Cristóbal y Dolly tuvieron una duración de apenas dos días; Edouard permaneció activo durante tres y Bertha durante cinco.
Ninguna consiguió alcanzar la categoría de huracán. Los vientos máximos más fuertes registrados fueron de aproximadamente 80 kilómetros por hora, asociados con Edouard y Bertha.
La baja actividad resulta especialmente llamativa debido a que septiembre suele ser el mes de mayor actividad ciclónica en el Atlántico.
Estadísticamente, el pico de la temporada ocurre alrededor del 10 de septiembre, cuando aumenta considerablemente la probabilidad de encontrar al menos un sistema tropical activo en la cuenca.
¿Ya no habrá huracanes en 2026?
La poca actividad registrada hasta ahora no significa que la temporada haya terminado ni que pueda descartarse la formación de huracanes durante los próximos meses.
Klotzbach considera probable que eventualmente se forme al menos uno durante 2026, aunque las condiciones actuales favorecerían más su desarrollo en regiones subtropicales que en los trópicos profundos.
Además, para las próximas dos semanas —un periodo que normalmente concentra una importante cantidad de actividad— el especialista estima una probabilidad de 97% de que la actividad se mantenga muy por debajo del promedio.
La temporada de huracanes del Atlántico continuará durante los próximos meses, por lo que la evolución de las condiciones atmosféricas seguirá siendo determinante.