Ridículo, patético y abominable hacer creer que en México no existen las condiciones para que el futbol profesional sea de todos y para todos. Sí, por las pistolas de unos cuantos y en voz de sus títeres que ponen la cara para comunicar sus decisiones, el balompié nacional representado en la Liga MX nos deja ver los más mezquinos intereses de quienes sólo ven por sus negocios y no por el bien del deporte, del crecimiento y desarrollo de la actividad física más practicada en este país, y es que al extinguir el Ascenso y Descenso en la cúspide del futbol profesional, no solo terminan con la real competencia deportiva en la cancha, sino que frenan también la posibilidad de los sueños de miles de mexicanos en sus roles de jugadores, entrenadores, médicos, directivos, aficionados, empresarios etc., quienes se ven frenados en su objetivo de fraguar algún día, y por motivos deportivos alcanzar el éxito de jugar en la máxima división del futbol mexicano.
Esos mismos que nos vendieron la idea de que jugamos el mejor Mundial de la historia, lo cual no es cierto; los mismos, que dicen que hemos alcanzado a clasificar a mundiales juveniles y logrado victorias dentro de nuestra área de la Concacaf, lo cual es normal y obligado; los mismos que dicen que tenemos una de las mejores ligas del mundo, lo cual tampoco es cierto, son los que dicen que no hay “condiciones” para un ascenso deportivo y mucho menos, claro, pensar en el descenso, pues les da pavor que sus malas decisiones les cuesten perder dinero; por eso han secuestrado el futbol profesión de este país.
La actualidad de la Liga MX grita desesperadamente la necesidad del ascenso y descenso, para generar competencia, para motivar la exigencia, para no deambular cada torneo en las aguas de la mediocridad, para darle a las aficiones credibilidad de querer aspirar a ser los mejores, a contender por el título y no alejarlos de los estadios porque siempre es lo mismo. Hoy es triste ver a equipos como los Bravos de Juárez, o los antes Guerreros (que de eso ya no queda nada) del Santos de la Laguna, quienes no solo no han podido ganar un solo partido tras 7 jornadas de la temporada, sino que en el caso de los fronterizos, han perdido todos sus partidos, mientras que los de la Comarca Lagunera sólo han empatado uno, situación que los coloca en los últimos lugares de la clasificación general.
Tristemente, lo único que provoca esta medida es una nula competencia en la mayoría de los equipos, y si no me creen, díganme a qué aspiran conjuntos como Necaxa, Puebla, Atlas, Atlante, Querétaro, Pachuca, San Luis, León, Xolos… El futbol es para los ricos y los pobres, los del Este y el Oeste, los del Norte y los del Sur, para todas las aficiones grandes o pequeñas de todos los colores, para soñar a quienes lo hicieron bien y llorar por quienes lo hicieron mal.