Después que en Jalisco hemos sido testigos de que ya muchos personajes políticos están en campaña y no hay autoridad que los detenga o sancione, por fin ayer el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco (IEPC) aprobó un calendario de actividades para el Proceso Electoral 2026-2027.
El 1 de octubre inicia el proceso que tendrá en total 101 actividades, entre las que destacan para efecto general, las precampañas, las campañas, la selección de candidatas y candidatos, y claro, la jornada electoral que tendrá lugar, como lo marca la Constitución Política de México, el primer domingo de junio del año electoral: 6 de junio.
¿Cambia el calendario los comportamientos fuera de la ley? No, pero sí le ofrece a la ciudadana cuando menos un marco legal; una delimitación en el tiempo y en las obligaciones que tienen la autoridad electoral, los partidos políticos, quienes ambicionan competir por un cargo y también, los ciudadanos en general.
La elección en Jalisco es muy importante, aunque sea intermedia. Los jaliscienses estaremos convocados a votar para elegir a 125 presidentes municipales, 38 diputadas o diputados del Congreso estatal y aunque es otra elección, en este caso federal, también tendremos elección para diputadas y diputados federales.
Al día de la publicación del calendario para el proceso, el IEPC sigue en varios aprietos, y el primero es que no cuenta con la garantía de un presupuesto que permita realizar todas las acciones en el calendario, entre las que figura el establecimiento de consejos electorales municipales y distritales.
El presupuesto debe ser suministrado por el gobierno del Estado, y con toda seguridad habrá discusiones, quizá no públicas, pero sí para determinar que con la menor cantidad de recursos económicos se pueda garantizar toda la elección.
Aunque el trabajo de los consejeros electorales aparente ser burocrático, está lleno de obstáculos y conflictos; todas las fuerzas políticas hacen presión y observan el desempeño de los consejeros. Se presentarán quejas y denuncias, se harán campañas de comunicación para desacreditar y al final, en este complejo entorno, debe efectuarse una elección que valide a los siguientes ayuntamientos y la integración del Poder Legislativo estatal.
La presión es tan real y constante, que actualmente la dirigencia del Partido Morena aún denuncia públicamente que se cometió un fraude electoral en la elección de 2024, aunque todo el proceso ya se haya calificado, juzgado, sentenciado y concluido.
A pesar de todas las dificultade que están por presentarse, incluida la validación de la presidencia del IEPC, el proceso sostiene la estructura democrática de Jalisco y es importante, además, por la trascendencia que tiene el Estado de Jalisco en el país.