Los misiles son una “munición vital para guerra antiaérea y antisuperficie. Este acuerdo de cinco años, con dos años adicionales opcionales, permitirá una producción más rápida”

El Pentágono anunció el jueves la adjudicación de un contrato de 24.400 millones de dólares al fabricante de armamento Raytheon para acelerar la producción de misiles SM-6, mientras Washington trabaja en reemplazar la gran cantidad de municiones usadas en la guerra con Irán.
Los misiles son una “munición vital para guerra antiaérea y antisuperficie. Este acuerdo de cinco años, con dos años adicionales opcionales, permitirá una producción más rápida”, señaló el Pentágono en un comunicado.
El acuerdo “proporciona a la industria de defensa la previsibilidad a largo plazo necesaria para ampliar la capacidad de la fuerza laboral y asegurar cadenas de suministro críticas”, añadió.
El presidente Donald Trump ha hecho caso omiso hasta ahora de las preguntas sobre el fuerte impacto que la guerra contra Irán ha tenido en las reservas de municiones estadounidenses, un conflicto que Estados Unidos e Israel iniciaron el 28 de febrero.
Pero el inspector general del Departamento de Defensa afirmó el mes pasado que “el gasto de municiones (…) ha provocado carencias estratégicas de inventario y ha puesto de manifiesto cuellos de botella en la base industrial para el reabastecimiento de municiones”.
Raytheon calificó a su misil SM-6 como un “arma probada en combate” al haberlo lanzado “con éxito desde varias plataformas embarcadas de la Armada estadounidense y desde lanzadores en tierra”, según un comunicado difundido el miércoles.