El grupo surgió en México como una apuesta de HYBE Latin America, la división regional de la compañía surcoreana detrás de BTS.

Cinco jóvenes de México, Perú, Puerto Rico, Brasil y Estados Unidos fueron reunidos por HYBE Latin America a través de un reality. Menos de un año después de su debut, ya estuvieron en la residencia de Shakira en Madrid y continúan expandiendo su presencia internacional.

Hay algo deliberadamente global en Santos Bravos. Cinco jóvenes de distintos países, tres idiomas, raíces latinoamericanas diversas y una fórmula de entrenamiento tomada de la industria del K-pop. El resultado es una agrupación que, en menos de un año, pasó de ser un proyecto televisivo a compartir espacio con una de las estrellas más grandes de la música latina.
El grupo surgió en México como una apuesta de HYBE Latin America, la división regional de la compañía surcoreana detrás de BTS. La idea era trasladar a Latinoamérica parte de la metodología con la que la industria coreana construye sus grupos: selección de talentos, entrenamiento intensivo, preparación vocal, baile, presencia escénica y una identidad colectiva.
El proceso quedó registrado en el reality “Santos Bravos — La Serie”, donde jóvenes de distintos países compitieron por un lugar en la agrupación. De los 17 finalistas surgieron los cinco integrantes que hoy conforman el grupo: Drew Venegas, Alejandro Aramburú, Kauê Penna, Gabi Bermúdez y Kenneth Lavíll.

Drew Venegas, estadounidense con raíces mexicanas, aporta principalmente su experiencia como bailarín. Antes de Santos Bravos incluso había trabajado como bailarín de respaldo para BTS.

Alejandro Aramburú, originario de Lima, Perú, había comenzado su camino artístico desde adolescente y también tiene experiencia como músico y actor.

Kauê Penna, brasileño, llegó con una trayectoria particularmente ligada al canto: ganó la quinta temporada de The Voice Kids Brasil en 2020.

Gabi Bermúdez, de Puerto Rico, buscaba desarrollar una carrera como solista antes de entrar al proyecto.

Y Kenneth Lavíll, mexicano y el integrante más joven, tenía experiencia como actor y cantante.
La mezcla no fue accidental. HYBE buscaba que el grupo tuviera diferentes procedencias y personalidades, pero que pudiera funcionar como una sola unidad sobre el escenario.
Durante el proceso de formación, los integrantes pasaron por jornadas intensivas de entrenamiento. Gabi contó que podían cantar y bailar desde las siete de la mañana hasta las ocho de la noche, una dinámica que terminó convirtiendo el reality en mucho más que una competencia televisiva.

El experimento llegó a su primer gran escenario el 21 de octubre de 2025, cuando los cinco fueron presentados oficialmente en el Auditorio Nacional de Ciudad de México frente a alrededor de 10 mil personas. Ese mismo día debutaron con “0%”.
La velocidad de crecimiento de Santos Bravos es quizá uno de los aspectos más llamativos de su historia.
Apenas unos meses después de su debut, el grupo cruzó el Atlántico para formar parte de ES LATINA, el proyecto cultural que acompañó la residencia de Shakira en Madrid como parte de Las Mujeres Ya No Lloran World Tour.

Santos Bravos abrió las tres primeras fechas de la residencia, los días 18, 19 y 20 de septiembre de 2026, con presentaciones de 35 minutos dentro de Macondo Park, el espacio creado alrededor de los conciertos de la colombiana.
Para la agrupación, el encuentro tuvo un peso especial. Los integrantes han reconocido públicamente su admiración por Shakira y contaron que recibieron la noticia de que participarían en la residencia con enorme emoción. Antes de llegar a Madrid, incluso habían tenido un primer acercamiento con la cantante durante una presentación de ella en México.
El escenario madrileño también funcionó como una declaración de intenciones: Santos Bravos no pretende quedarse únicamente en el mercado latinoamericano. Su propuesta busca moverse entre el pop latino y la disciplina escénica asociada al K-pop, pero sin abandonar las identidades culturales de sus integrantes.
“Latino” no es solamente una etiqueta para ellos; es parte del concepto del grupo. Cada integrante lleva al proyecto una historia, un acento y una referencia cultural distinta.

Después de pasar por Madrid y ampliar su presencia internacional, Santos Bravos continúa con el desarrollo de un proyecto que busca consolidarse dentro de la escena pop latinoamericana y conectar con audiencias de distintos mercados.
Será una nueva etapa para una banda que todavía no cumple un año de haber debutado y que ya pasó por escenarios de México, Estados Unidos, Corea del Sur y España.

Santos Bravos nació de un experimento de industria. Cinco jóvenes entraron a un reality con la intención de convertirse en una banda y salieron convertidos en un proyecto musical con aspiraciones globales. Ahora, tras su paso por Madrid y con una creciente presencia internacional, el grupo busca demostrar hasta dónde puede llegar esa fórmula.